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Por ellas. El jefe del Poder Judicial Francisco Hernando, crítico. |
Es porque en un "martes negro" asesinaron a cuatro. Dirigentes de
distintos sectores mostraron su preocupación por el aumento de víctimas. En
plena campaña, los candidatos plantearon un pacto para terminar con el flagelo.
Por
Juan Carlos Algañaraz - corresponsal en Madrid, Clarín
Cuatro mujeres asesinadas en un día al que todos llaman ahora "el martes
negro", durante el cual también hubo tres apuñalamientos vinculados con la
violencia machista, que ha llegado a unos extremos capaces de forjar un
consenso, el único hasta ahora, entre los partidos y líderes que protagonizan la
enconada campaña electoral.
José Luis Rodríguez Zapatero anunció que, si gana en los comicios del próximo 9
de marzo, convocará a todos los presidentes de las comunidades autónomas para
forjar una política de Estado "global y concertada" contra la violencia
de género.
La ex ministra Ana Pastor, secretaria de Política Social del PP y una dirigente
de primer nivel muy cercana a Mariano Rajoy, también propuso en Pontevedra "un
gran pacto de Estado" sobre este flagelo. Este acuerdo es todo un logro en una
campaña electoral donde se prodigan las acusaciones de todo tipo y un debate
entre los principales candidatos, que se acusaron de mentir y agredir. Para los
ciudadanos, por fin, hay temas que prevalecen sobre la feroz lucha política.
Ya son 17 este año, cuatro más que en 2007, las mujeres que han perdido
la vida por la locura machista. La seguidilla de asesinatos comenzó con Laura,
22 años, en Madrid, apuñalada por su ex pareja, y siguió en el Puerto de Santa
María (Cádiz), donde una mujer murió por heridas de arma blanca. María Victoria,
49 años; Virma (45), en Cullera, y María José (55), en Valladolid fueron muertas
a balazos. Primero habían sido sometidas a golpes, agravios, amenazas y por
último la muerte por ex parejas sentimentales o maridos enloquecidos por los
celos y el odio. Uno de los asesinos se suicidó y los otros tres fueron
detenidos.
Hubo otros cuatro episodios más de violencia doméstica. Un hombre se quemó vivo
en Valladolid cuando su mujer le dijo en un bar que iba a separarse; otras dos
mujeres fueron apuñaladas por sus parejas en Mallorca y Pontevedra y, en Madrid,
un portero hirió con un cuchillo al ex novio de su hija, que la acosaba.
Todo esto sucedió el martes pasado. Inmediatamente hubo una generalizada
reacción de horror y repudio en España, donde se multiplicaron las
concentraciones, especialmente en las localidades donde se produjeron los hechos
de violencia. Los miembros del Consejo General del Poder Judicial, máximo órgano
de la Magistratura española, abandonaron sus despachos y salas de reuniones y se
unieron a empleados, abogados y fiscales en la entrada del edificio en una
espontánea manifestación de repudio y homenaje a las víctimas.
Rodríguez Zapatero anunció en el País Vasco que la primera decisión que adoptará
si sigue en la presidencia será llamar a todos los presidentes de las
comunidades autónomas para debatir y establecer una política de Estado. "No
puedo estar tranquilo ni conforme hasta que no logremos erradicar esa lacra
intolerable que es el machismo criminal, que parte de una concepción indeseable
de que las mujeres son inferiores."
El pacto de Estado que propone el PP armoniza con la iniciativa del líder
socialista porque no se puede desarrollar una política contra la violencia
doméstica sin contar con las autonomías, a las que se han transferido
competencias en políticas sociales y tienen que aportar los fondos para las
distintas ayudas a las víctimas, como programas de enseñanza e inserción laboral
y para las casas de acogidas para las mujeres maltratadas y sus hijos.
Mariano Rajoy condenó los hechos y transmitió su "solidaridad como cualquier
persona decente". Aseguró que si gana en los próximos comicios será "implacable
y contundente" contra la violencia machista, con más medidas preventivas y más
juzgados. El candidato del PP señaló que este problema no se combate sólo con
una ley sino que se necesitan medidas enérgicas.
Ana Pastor propuso -en nombre de los populares- que se den microcréditos a las
víctimas "para que puedan vivir alejadas de sus maltratadores". El coordinador
de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aseguró que su "primer compromiso en la
próxima Legislatura será revisar a fondo la ley de Violencia de Género".
Montserrat Comas, titular del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de
Género, coincidió en que hay que estudiar la efectividad de la ley. Todo tras
los nuevos asesinatos del martes y que convirtieron a esa jornada en la más
sangrienta desde que las instituciones siguen los hechos de machismo homicida.
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