La reunión a puertas cerradas fue solicitada por el
embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, horas después de
que el parlamento de Kosovo oficializara la independencia
este domingo.
Pero "ningún país apoyó la propuesta de Rusia de declarar
como nula e improcedente" la proclamación de
independencia de Kosovo, anunció el embajador británico John
Sawers a los periodistas al finalizar la reunión.
"Lamentamos que el Consejo de Seguridad no se puso de
acuerdo para avanzar", indicó un comunicado conjunto que fue
leído en nombre de los países europeos miembros del consejo
(Bélgica, Francia, Italia, Gran Bretaña y Croacia) más
Alemania, Estados Unidos y la Unión Europea, tras la reunión
en Nueva York.
El texto reiteró que la propuesta del enviado de la ONU
Martti Ahtisaari para una independencia supervisada de
Kosovo "es la única opción viable para proveer
estabilidad y seguridad".
"Es una solución sui generis a un conjunto único de
circunstancias. No sienta otro precedente", destacó el
comunicado.
Señaló que los cancilleres de la Unión Europea se reunirán
el lunes en Bruselas para "acordar una reacción a los
acontecimientos" del domingo.
Pero el embajador Vitaly Churkin de Rusia, país con
capacidad de veto en el consejo y aliado incondicional de
Belgrado, expresó que "hasta que haya un acuerdo de ambas
partes, (la resolución de la ONU) 1244 sigue en pie. Por
eso, no puede haber una declaración unilateral de
independencia".
La resolución 1244, adoptada por el Consejo de Seguridad al
finalizar la guerra del Kosovo de 1998 a 1999, otorgó a la
provincia "autonomía sustancial" bajo soberanía serbia, y
planteaba que una misión de la ONU administrara la provincia
con ayuda de la OTAN.
Kosovo ha estado bajo administración de la ONU desde
mediados de 1999, luego de que un ataque aéreo de la
OTAN desalojó a fuerzas serbias que adelantaban una brutal
ofensiva contra separatistas albaneses y civiles que los
apoyaban.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien hizo
durante la reunión un recuento de los últimos
acontecimientos en Kosovo ante el Consejo de Seguridad de 15
miembros a petición de Rusia, fue muy cuidadoso de no
cuadrarse con una de las dos posiciones en este delicado y
divisivo tema.
Ban se limitó a señalar que la misión de la ONU continuará
considerando la resolución 1244 como "el marco de trabajo
legal de su mandato", el cual seguirá implementando.
Mientras, el embajador de Panamá ante la ONU, Ricardo Arias,
el presidente por este mes del consejo, informó que a pedido
de Rusia y Serbia el consejo se volverá a reunir el lunes
para sostener nuevas discusiones, en las que participará el
presidente de Serbia, Boris Tadic.
Por otra parte, Churkin expresó su preocupación por el
futuro de la minería serbia en Kosovo.
El jueves, el consejo se había reunido a pedido de Moscú
para escuchar la exigencia de Rusia y Serbia de rechazar
la independencia de Kosovo, que ven como una violación
del derecho internacional y la carta de la ONU.
Los representantes ruso y serbio también rechazaron el
alegato de Estados Unidos y los países europeos de que el
caso de Kosovo es único y no sentará precedentes para otros
movimientos étnicos secesionistas en el mundo.