Impensable antes de las elecciones presidenciales y unidos por el
"estado de confusión" reinante en Francia, el ex primer ministro Dominique de
Villepin, la ex candidata presidencial socialista Ségolene Royal, el centrista
Francois Bayrou, el alcalde socialista Bertrand Delanoe, el ex jefe de
gabinete de De Gaulle, Pierre Lefranc y otras doce personalidades de
izquierda, centro y el gaullismo hicieron un inédito "llamado a la
vigilancia republicana" ante el gobierno del presidente Nicolas Sarkozy.
Bajo la convocatoria de la revista de izquierda Marianne, 17
personalidades de la primera línea política francesa firmaron el "llamado del
14 de febrero por una vigilancia republicana".
En el texto -donde el presidente Sarkozy no es expresamente citado- ellos
rechazan "toda derivación sobre una forma de poder puramente personal" que
conduce "a una monarquía electiva", llaman a su compromiso con "los
fundamentos de una laicidad firme y tolerante" así como "a la independencia de
la prensa".
Los firmantes se presentan "como sensibilidades muy diversas, con posiciones
diferentes en temas importantes" pero que "tienen en común un cierto número de
convicciones y de valores que intentan reafirmar".
Entre ellas citan las siguientes: "Su adhesión al principio republicano y en
consecuencia, su rechazo a toda derivación sobre una forma de poder puramente
personal que lleva a la monarquía electiva".
"Su adhesión a los fundamentos de la laicidad firme y tolerante, llave de la
paz civil".
"Su adhesión a la independencia de la prensa y al pluralismo de la
información".
"Su adhesión a las grandes opciones que han guiado, después de 50 años una
política extranjera digna, que adhiere al derecho de los pueblos y deseosa de
preservar la independencia nacional y de construir una Europa lista a
enfrentar los desafíos del siglo XXI".
Más allá de las divergencias, los firmantes recuerdan "su compromiso a
defender, separados o juntos, estos imperativos, como siempre lo han hecho en
el curso de la historia francesa".
Entre los otros firmantes se encuentra el ex ministro del interior Jean Pierre
Chevenement; la ex ministra Corine Lepage; Marielle de Sarnez, consejera de
París; Arnaud Montebourg, diputado socialista de la Saone y Loire; Jean Pierre
Brad, diputado por Seine St. Denis; Noel Mamere, diputado de Gironde; Nicolás
Dupont Aignan, diputado soberanista entre otros.
"Personalmente yo no puedo transigir en temas fundamentales de la identidad
francesa. Se necesita un verdadero debate y los franceses deben unirse en
la defensa de la identidad y los valores republicanos", declaró luego De
Villepin a Le Monde tras conocerse la firma, que negó que fuera un
ataque personal contra Sarkozy.
El llamado republicano surge cuando la decepción se ha apoderado de los
franceses y hasta el 82 por ciento de ellos rechazan masivamente la forma en
que el presidente conduce su vida privada. "Su comportamiento corresponde mal
a la idea que ellos tienen de un presidente", según los sondeos de
OpinionWay publicado en el diario conservador Le Figaro.
El 51 por ciento encuentra "su capacidad de dirigir su gobierno poco adecuada
con la imagen que ellos tenían de la función del presidente". El 58 por ciento
juzga que "la manera en que Sarkozy recibe a los jefes de Estado no coincide
con la imagen que ellos tenían de esa función presidencial", así como en la
manera en que se expresa su comportamiento en sus desplazamientos al
extranjero.
El primer ministro Francis Fillon, que con 52 por ciento de aprobación es más
popular que el presidente de la república, denunció "una caza del
presidente de la republica por la izquierda".
"Sí al debate de ideas, no a la caza del presidente de la república. Estas
críticas, que no tienen nada que ver con un objetivo político, ensayan
frenarnos en nuestras reformas", denunció Fillon.
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