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Criticados: El actor y director Nanni Moretti toma una fotografía a su colega
Isabella Ferrari, en Berlín |
Apuntó a una escena de "Caos calmo". Dijo que carece de ternura y fines
procreativos.
Por Julio Algañaraz -
corresponsal Roma, Clarín
EGran polvareda con acusaciones por presiones de censura ha levantado en
Italia el ataque abierto por parte de un prelado de la Conferencia Episcopal
Italiana (CEI) contra una escena de sexo protagonizada por Nanni Moretti e
Isabella Ferrari en el filme dramático "Caos calmo", presentado actualmente en
el Festival de Berlín. Detalle curioso, el prelado pide a los actores en general
que hagan objeción de conciencia cuando deban rodar estas escenas "de
erotismo vulgar".
En el clima de ortodoxia e intransigencia doctrinaria que domina hoy al Vaticano
por parte del papa Benedicto XVI -y que se transmite directamente sobre la
realidad italiana-, fueron inmediatas las protestas por parte de mucha gente
de la cultura, aunque el sacerdote Nicoló Anselmi, responsable de la
pastoral juvenil de la CEI, aclaró después: "Mi crítica no tenía ánimo de
censura."
El temor es que esta vigilancia en clave de moral católica tradicional
evolucione hacia formas de intromisión inaceptables, pero el diario católico
Avvenire protestó por las reacciones, que consideró exageradas.
El padre Anselmi atacó en un escrito la escena en la que el famoso director y
actor (sólo actor en "Caos calmo") y la actriz "hacen el amor de pie, vestidos,
sin mirarse en la cara", confesando que se sintió "estupefacto y perturbado". El
prelado sostiene que falta romanticismo, ternura e indicios de finalidades
procreativas.
El texto fue publicado en una carta dirigida a los jóvenes católicos que se
preparan para las jornadas mundiales juveniles que el Papa presidirá en Sydney,
Australia, en julio próximo.
La gente del espectáculo "tiene un gran impacto cultural y una gran
responsabilidad educativa", afirmó el padre Anselmi. Sus "malas enseñanzas"
afectan a "los más débiles y pobres culturalmente", que resultan embestidos por
fantasías eróticas que "se convierten en dependencia y de sembocan en la
violencia".
Nanni Moretti comentó que parecía que la Iglesia volvía "al Concilio de
Trento" del siglo XVI, aunque también echó las culpas del escándalo a los
políticos y a la "histeria" de la prensa italiana.
El Premio Nobel Darío Fo dijo que "esta situación la conocemos desde siempre.
Estoy muy indignado por cómo la Conferencia Episcopal se mete con los tapones de
punta en la vida de la gente. Lo más grave es la falta de humor por parte de la
Iglesia. Ven al sexo como algo que no se debe hacer".
El autor de la novela "Caos calmo", Sandro Veronesi, que con el libro ganó el
Premio Strega 2006, señaló que la escena incriminada por el sacerdote "es de
sexo, no de amor, y tiene un preciso sentido en el drama". Veronesi recordó que
el diario vaticano L'Osservatore Romano atacó su novela cuando fue
publicada y premiada, alegando "las escuálidas descripciones de performances
sexuales".
Son legendarias algunas de las intervenciones de censura del Vaticano y la
Iglesia italiana contra películas muy célebres. El caso más escandaloso fue el
de "Ultimo tango en París", de Bernardo Bertolucci, interpretado por Marlon
Brando y María Schneider. El papa Pablo VI encabezó la cruzada para
prohibir el filme en 1972, que se extendió a numerosos países. Juzgada
"ofensiva" por sus escenas de sexo, la película fue mandada literalmente a la
hoguera, como en las épocas de la Inquisición, por una sentencia de una alta
corte de la Justicia italiana, en 1976.
En tiempos más recientes, el Vaticano atacó abiertamente primero la novela y
después el filme sobre el homónimo best seller de Dan Brown "El Código
da Vinci", alimentando así su extraordinaria difusión.