Hay que salir a la calle para enfrentar la declaración de guerra que el
gobierno del PSOE le ha hecho a la izquierda independentista vasca", proclamó
ayer una declaración de la ilegalizada coalición "Batasuna", afin a ETA.
Insistieron además que los vascos tienen que salir a luchar contra "el estado de
excepción que nos impone el Estado español".
El entorno político de ETA ha decidido contestar violentamente al
gobierno socialista y a la Justicia española: ofensiva de la "guerrilla
callejera" de ETA, sabotajes, marchas de protesta que terminan con serios
incidentes capaces de crear el caos en el centro de Bilbao, cuatro heridos,
entre ellos un policía vasco, varios detenidos y la convocatoria de una
huelga general para el jueves que promete más violencia.
Los golpes contra los "abertzales" (nacionalismo radical vasco) se han sucedido
primero impidiendo que los dos partidos que sustituían a Batasuna puedan
concurrir a las próximas elecciones. Además, catorce dirigentes de la vieja y
nueva Mesa Directiva de Batasuna fueron arrestados ayer en diversas localidades.
Entre ellos el histórico dirigente Karmelo Landa.
El 4 de enero habían sido arrestados Pernando Barrena y otros dos voceros de
Batasuna después de pedir el voto para Alianza Nacionalista Vasca, ANV, una
fuerza "abertzale" que fue ilegalizada junto con el Partido Comunista de las
Tierras Vascas.
La orden de detención de los catorce dirigentes de la nueva Mesa
Directiva de Batasuna fue emitida por el juez Baltasar Garzón, quien ya
ilegalizó en el año 2003 a la coalición acusándola de ser cómplice de ETA.
Los 14 arrestados han sido acusados por los delitos de integración y/o
colaboración con organización terrorista y asociación ilícita. El magistrado fue
también el juez que ilegalizó a los dos partidos que reemplazaron a Batasuna en
las elecciones y dispuso la clausura de "las sedes locales, establecimientos y
cualesquiera otros centros de los que dispongan, así como el bloqueo de sus
cuentas", entre otras medidas.
La cúpula de Batasuna fue detenida el 4 de octubre cuando la Policía allanó un
domicilio donde se reunía para reorganizarse.
La ilegalización de los dos partidos fue contestada por Batasuna con la
convocatoria a una marcha de protesta en Bilbao a la que acudieron
centenares de personas. La demostración había sido prohibida por lo que la
Policía autónoma vasca, la Ertzantza, actuó con diversos materiales
antidisturbios para dispersar a los que se agrupaban para tratar de llegar a las
calles céntricas.
En medio de carreras, asfixiantes gases lacrimógenos y un gran caos de tráfico,
los grupos de la "kale borroka" (lucha callejera) actuaron en bandas, bloqueando
las calles con contenedores de basura, a algunos de los cuales les prendieron
fuego. Varias cabinas telefónicas fueron destrozadas, un automóvil particular
fue volcado y dos mujeres, golpeadas cuando increparon a quienes actuaban
violentamente.
Varios dirigentes de Batasuna llamaron a una urgente rueda de prensa en un hotel
de Bilbao y convocaron a una huelga general para el jueves. "España ha declarado
la guerra a la izquierda abertzale y ha impuesto un estado de excepción en
Euskal Herria", acusaron. También criticaron a la Policía vasca a la que
calificaron de "Policía política del Partido Nacionalista Vasco a las órdenes de
Ibarretxe (presidente de Euskadi), Ukullu (titular del PNV) y Balza (consejero
de Interior del gobierno vasco)". En la noche anterior se habían sucedido las
acciones de sabotaje de la lucha callejera que se reanudó el domingo y continuó
ayer. Una Casa del Pueblo socialista fue atacada en el barrio bilbaíno de La
Vieja. Lo mismo sucedió con una sede del PP. Fueron incendiados una repetidora
de TV y de telefonía en Kastesana, y hubo ataques en ciudades de Navarra, Alaba,
Guipuzcoa y Vizcaya.