Los talibanes prometieron este domingo a EEUU una derrota tan aplastante en
Afganistán como la propinada a los soviéticos en los años 80, al día siguiente
del anuncio estadounidense de que enviará hasta 30.000 soldados más a ese país
antes del próximo verano.
IAR
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/
AFP
"Cada día (los estadounidenses) cambian su discurso
para disimular su derrota. Ahora quieren enviar a Afganistán la misma cantidad
de tropas que los soviéticos en los años 80", estimó Yusuf Ahmadi, contactado
por teléfono desde Kandahar (sur de Afganistán).
El jefe del Estado Nayor de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el almirante
Michael Mullen, anunció el sábado en Kabul que su país enviará entre 20.000 y
30.000 militares a Afganistán antes del verano boreal de 2009. "Los soviéticos
habían enviado la misma cantidad de soldados para ocupar Afganistán, pero
sufrieron una fuerte derrota. Y cuando los estadounidenses aumenten la cantidad
de tropas a ese nivel, sufrirán también una aplastante derrota", añadió.
En diciembre de 1979, la Unión Soviética invadió Afganistán, país que
abandonó 15 años después sin haber logrado vencer la resistencia de los
muyaidines (combatientes) afganos, pese a un importante despliegue militar. El
sábado, el jefe del estado mayor interarmas estadounidense, el almirante Michael
Mullen, anunció que Estados Unidos enviará entre 20.000 y 30.000 soldados más a
Afganistán antes del verano boreal próximo.
El envío de esas tropas suplementarias está destinado a contrarrestar una
insurrección que cada día gana más terreno. Con ese incremento, se duplicaría el
contingente estadounidense presente en la actualidad en Afganistán, donde
Estados Unidos cuenta con entre 30.000 y 35.000 efectivos.
Sumados a los 35.000 soldados de otros países desplegados en el marco de la
Fuerza Internacional para Asistencia a la Seguridad (ISAF) dependiente de la
Organización del Tratado del Atlántico norte (OTAN), las tropas extranjeras en
Afganistán están cerca de los 100.000 efectivos.
Esa cifra sería comparable a la de los soldados soviéticos desplegados en el
mismo terreno en los años 80 (entre 100.000 y 160.000, según las épocas y las
estimaciones). La masiva ocupación del territorio afgano no fue suficiente para
que los soviéticos controlaran el país, que finalmente abandonaron 10 años
después, destacaba el domingo el portavoz talibán.
Al ser más numerosos, los estadounidenses "serán objetivos más fáciles",
amenazó Ahmadi, al estimar que la "extraña" decisión de Estados Unidos de enviar
refuerzos muestra las tácticas dilatorias de Estados Unidos frente a una lucha
que se le escapa de las manos.
"La OTAN y las fuerzas de la coalición que han venido a ocupar Afganistán
tendrán serios problemas" y "duras derrotas", según el portavoz talibán. "La
situación, el clima y la geografía de Afganistán" son los factores en los que se
basan los talibanes para confiar en derrotar a las tropas extranjeras.
En los últimos dos años se incrementó la violencia de los insurgentes
afganos, entre éstos los talibanes, expulsados del poder en Kabul en noviembre
de 2001 por una coalición liderada por Estados Unidos. En Afganistán están
desplegados 70.000 soldados extranjeros, la mitad de ellos estadounidenses.
En cambio, las autoridades afganas recibieron con satisfacción el anuncio
estadounidense. El portavoz de la cancillería afgana, Sultan Ahmad Baheen, dio
la "bienvenida" al aumento de tropas, aunque pidió que las tropas sean
desplegadas "en los lugares donde se necesita" como la provincia sureña de
Helmand o a lo largo de la frontera oriental.
El anuncio estadounidense ser produjo un mes antes de la investidura del
presidente electo Barack Obama, que se comprometió a retirar las tropas
norteamericanas de Irak y llevar una parte a Afganistán, al que, junto con
Pakistán, considera "frente central" de la guerra contra el terrorismo.
Estados Unidos suministra además a Afganistán una importante ayuda
financiera. Un tercio de los 15.000 millones de dólares de ayuda al desarrollo
que recibió Afganistán desde la expulsión del poder de los talibanes, a fines de
2001, proviene de Washington.
El aumento de tropas en Afganistán no doblegó a la rebelión afgana, liderada
por los talibanes y otros grupos armados, algunos vinculados a Al Qaeda. El año
2008 fue el peor para las fuerzas internacionales en Afganistán pues murieron
287 soldados extranjeros, 1.000 policías y militares afganos y más de 2.000
civiles.