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Humo sale del hotel Taj Mahal de Bombay, horas después de los ataques. (Foto AFP)
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Lashkar-e-Taiba, grupo islamista radical sospechoso de haber entrenado a los
autores de los atentados de Bombay que dejaron al menos 188 muertos, reivindica
la lucha contra la "ocupación" india en Cachemira y ha tenido vínculos con los
servicios de inteligencia paquistaníes y con Al Qaida.
IAR
Noticias
/
AFP
Lashkar-e-Taiba, que significa "Ejército de los piadosos", está en la lista
de organizaciones terroristas de Estados Unidos, prohibido en Pakistán y también
en el Reino Unido y en otros países occidentales.
Fundado en 1989 por el islamista radical paquistaní Hafiz Mohammad Saeed, de
62 años, que combatió brevemente en los años ochenta contra el Ejército
soviético en Afganistán junto a los muyahidines, el Lashkar era considerado como
el ala militar del centro islamista de beneficencia Markaz Dawa-wal Irshad, cuya
sede está en Muridke, cerca de Lahore, en el este de Pakistán.
Saeed, de acuerdo con informes, recibió fondos de donantes sauditas y de los
servicios de inteligencia paquistaníes, con los cuales adquirió tierras para
instalar sus bases y campos de entrenamiento.
Saeed figura entre los sospechosos cuya extradición pidió el martes India a
Pakistán, como sospechoso de los atentados de Bombay perpetrados por una decena
de jóvenes que atacaron la estación de trenes, dos hoteles de lujo, un conocido
restaurante y el centro cultural judío.
Un portavoz del Lashkar en Srinagar, capital de la Cachemira india, desmintió
enérgicamente que esa organización estuviese involucrada en los atentados.
Cuando el Lashkar-e-Taiba fue acusado de cometer un ataque en diciembre de
2001 contra el Parlamento indio, en el que murieron 10 personas, India y
Pakistán estuvieron al borde de su cuarta guerra.
El conflicto entre esas dos potencias nucleares fue evitado tras una intensa
actividad diplomática internacional, liderada por Estados Unidos.
El grupo negó su implicación en esos ataques, pero las autoridades
paquistaníes lo ilegalizaron en enero de 2002.
Su nombre reapareció a fines de ese año, luego de que Pakistán detuviera a un
cercano lugarteniente del Osama Bin Laden, jefe de Al Qaida.
Abu Zubaydah, palestino-jordano, fue detenido en la ciudad de Faisalabad, en
el Punjab. Altos responsables indicaron por entonces que miembros de Lashkar-e-Taiba
habían dado protección al fugitivo.
Este mismo grupo volvió a aparecer tras los atentados de Londres del 7 de
julio de 2005, que dejaron 53 muertos. Se cree que dos de los cuatro suicidas,
británicos de origen paquistaní, se reunieron con líderes de Al Qaida durante un
encuentro que facilitó Lashkar-e-Taiba.
Saeed aseguró haber abandonado el movimiento poco antes de su ilegalización
en Pakistán.
Una portavoz de Saeed, Yahya Mujahid, dijo a la AFP que la asociación
benéfica islamista no tiene relación con el Lashkar-e-Taiba, que ahora está
dirigido por Qari Abdul Wahid Kashmiri, que en algún momento fue miembro del
partido religioso de Saeed.
Casi todos los grupos extremistas en Pakistán que tienen por blanco India
nacieron durante la Guerra Fría.
La dictadura del islamista paquistaní Zia-ul-Haq, apoyada por Estados Unidos
y Arabia Saudita, entrenó en escuelas religiosas a decenas de miles de jóvenes
para combatir en Agfanistán contra la ocupación soviética (1979-1989).
Después de la retirada del Ejército Rojo, los ex combatientes tomaron caminos
diversos. Pakistán envió a muchos a la dividida Cachemira, según responsables de
seguridad, mientras otros se orientaron hacia la violencia sectaria.
La ofensiva militar india en la frontera con Pakistán tras los atentados del
11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos obligó a Pakistán a controlar a esos
grupos y frenar la entrada de armas a la parte india de Cachemira.
Fuentes de seguridad indicaron que el apoyo de la inteligencia paquistaní del
Lashkar-e-Taiba se redujo luego de un par de intentos de asesinato en 2004 del
entonces presidente paquistaní Pervez Musharraf, y que prácticamente cesó tras
los ataques de Londres.
Saeed, que estuvo en detención domiciliaria dos veces durante un año bajo el
gobierno de Musharraf, siguió preconizando la Jihad (guerra santa) desde su
centro de beneficencia islamista.
Actualmente en Pakistán, el grupo muestra bajo perfil y centra sus
actividades en la Chachemira india.
Fuentes de seguridad paquistaníes
insisten en que los tentáculos del grupo siguen estando bajo estricta vigilancia
de los servicios de inteligencia para prevenir cualquier acto de sabotaje del
proceso de paz con la India.