(IAR
Noticias)
25-Noviembre-08
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Asif Alí Zardari |
El presidente de Pakistán, Asif
Ali Zardari, desató una tormenta política al designar como ministros
a dos políticos conocidos por apoyar brutales prácticas
tradicionales en perjuicio de las mujeres.
Por
Zofeen Ebrahim - IPS
A ctivistas de derechos humanos creían que un
gobierno surgido de las urnas ayudaría al país a emerger de su nunca
abandonado sistema feudal.
Los críticos de Zardari han calificado como "un cachetazo a la
decencia" el nombramiento como ministro del senador Israrullah Zehri,
quien se ganó la atención de la prensa internacional por defender en
el parlamento los "asesinatos por honor" como "parte de las
costumbres" nacionales.
Los "asesinatos por honor" se cometen frecuentemente frente a
supuestas violaciones de códigos morales, particularmente en casos
de adulterio.
Las mujeres son las principales víctimas. La negativa a aceptar
matrimonios arreglados o relacionarse con hombres que la familia no
aprueba también puede costarles la vida. Se ignora cuántos
"asesinatos por honor" se cometen cada año.
El otro político designado como ministro es Hazir Khan Bijarani,
arrestado en 2006, por decisión de la Corte Suprema de Justicia,
debido a que participó en una "jirga", asambleas tribales de
carácter religioso prohibidas desde 2004.
Esa jirga, presidida por el propio Bijarani, entregó en matrimonio a
cinco niñas, de entre dos y cinco años de edad, como compensación
para la familia de un hombre que había sido asesinado. Se trata de
las denominados "vanni", bodas arregladas para poner fin a "disputas
de sangre".
La acusación fue dejada de lado y Bijarani será ahora ministro de
Educación.
En una carta a Zardari, el Foro de Acción por la Mujer señaló que
ambos nombramientos eran "horribles y escandalosos", y demandó que
Zehri y Bijarani fueran desplazados del gabinete en forma inmediata.
La misiva del Foro remarca que defender los "asesinatos por honor"
constituye "un flagrante e impune desprecio de la ley paquistaní,
para la cual estos horrendos crímenes son asesinato premeditado" y
deben ser castigados severamente.
El activista por la paz Pervez Hoodbhoy dijo que los nombramientos
"refuerzan el sentimiento generalizado de que Pakistán aún está a
años luz de la participación del pueblo en el gobierno, y que lo que
hoy llamamos democracia no es más que un sistema de patronazgo".
El ex senador Syed Iqbal Haider advirtió que la decisión del
presidente "afectará negativamente" al gobernante Partido del Pueblo
de Pakistán (PPP) y que representa una grosera falta de respeto a su
ex líder Benazir Bhutto, dos veces primera ministra (1988-1990,
1993-1996), asesinada el 27 de diciembre pasado.
La apreciación es aun más grave si se toma en cuenta de que Zardari
es el viudo de Benazir Bhutto.
"La opinión pública parece no importar a la elite gobernante" y sólo
se ganará el desprestigio con estas decisiones, agregó.
El analista político Adil Najam señaló que los nombramientos no son
sólo moralmente incorrectos, sino también un "error político".
Zardari, agregó, debería dar marcha atrás con sus designaciones para
demostrar que es, realmente, "una persona diferente, no otro señor
feudal cuya sensibilidad ha sido atenuada por sus años en la
jungla".
A su juicio, "al ignorar el clamor popular como si no existiera está
enviando el mensaje de que no le importa".
"El nombramiento de Zehri asegura que usará su posición para
proteger a los asesinos", afirmó A. H. Nayyar, respetado académico y
activista por la paz.
Nayyar hizo referencia a la aprobación dada por Zehri al asesinato
de cinco mujeres en agosto, enterradas vivas por oponerse a los
matrimonios arreglados de tres de ellas, adolescentes, decidido por
líderes tribales en la provincia de Belochistán.
Es un hecho aceptado que la cultura feudal de Pakistán es la que
permite la persecución de las mujeres y un escenario político
dominado por personas reclutadas entre la clase feudal.
Lo que resulta más desalentador para los activistas por los derechos
humanos es el silencio de los legisladores frente a los
nombramientos.
"Este tema era tabú cuando yo estaba en el Senado", recordó Haider.
Cuando intentó en 1999 que se aprobara una resolución de condena a
los "asesinatos por honor" se le indicó de forma insistente y firme
que retirara el proyecto.
Su iniciativa fue en respuesta al asesinato a sangre fría de la
joven Saima Sarwar, de 29 años, en la oficina del abogado que
tramitaba su divorcio. La mataron sus propios padres.
"Cuando no me doblegué ante las presiones, no dejaban de postergar
el debate. Al someter finalmente el proyecto a votación muchos
senadores se retiraron del recinto y otros directamente no
ingresaron", dijo Haider.
Al presentar el proyecto, que caracterizaba a los "asesinatos por
honor" como crímenes brutales que debían ser castigados --la
impunidad de los culpables es una tradición--, obtuvo el apoyo de 30
senadores. A la hora de votar, apenas cuatro lo acompañaron.
"Zardari nos está extorsionando. Argumenta que no se deben
cuestionar los nombramientos porque la alternativa es un gobierno
militar. La estrategia está funcionando, pero finalmente alguien
tendrá que ceder", señaló Hoodbhoy.
"Estoy escandalizada por estas designaciones. Pero mucho más grave
es el silencio de nuestra legisladoras", afirmó Samar Minallah,
antropóloga que ha estado al frente del movimiento para suprimir la
práctica del "vani".
"Personas como Zehri y Bijarani comparten un forma de pensar que les
llevará siglos cambiar. Lo que no entiendo es el silencio de las
mujeres que ocupan bancas en el parlamento. Están avalando los
nombramientos con su silencio", agregó.
Minallah considera que las designaciones de estos ministros son "la
peor forma de perpetuar la violencia contra las mujeres a nivel del
Estado".
Najam considera que ese silencio es "descorazonador" y cree que "es
una actitud que responde a un total estado de abatimiento o la
aceptación de los puntos de vista que abrazan estos ministros".
"Espero que se trate de lo primero, porque de lo contrario sería una
trágica carga para todos nosotros como sociedad", se lamentó.
El Informe sobre Brecha de Género 2008, elaborado por el empresarial
Foro Económico Mundial que realiza sus sesiones anuales en el centro
turístico suizo de Davos, fustigó el bajo estatus social y económico
de las mujeres paquistaníes. El país aparece en el puesto 127 entre
las 130 naciones analizadas.
El Foro de Acción por la Mujer ha pedido a Zardari que rinda cuentas
por las promesas electorales del PPP, que incluían medidas
"institucionales para prevenir los crímenes contra las mujeres en
nombre del tribalismo, como los 'asesinatos por honor' y los
matrimonios forzados".
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