La científica paquistaní Aafia Siddiqui, de 36 años, madre de tres
niños, entrenada en EE.UU. con un título de bióloga del prestigioso MIT y un
doctorado en neurociencia de la universidad de Brandeis, fue extraditada desde
Afganistán a Nueva York, donde será juzgada por terrorismo y asociación con Al
Qaeda. Su familia, desde Karachi, asegura que todo eso es una patraña y que la
doctora Siddiqui fue secuestrada por los servicios paquistaníes hace ya cinco
años y entregada a las fuerzas estadounidenses que la tuvieron como
"prisionero fantasma" (desaparecida) en la base militar de Bagram, al norte de
Kabul.
Siddiqui no compareció el jueves ante el juez. Su abogada explicó que la
científica se encontraba con un importante deterioro físico y mental y se
encuentra en proceso de recuperación por las heridas de bala recibidas
mientras estaba detenida en Afganistán. El tribunal informó que Siddiqui se
había negado a ser registrada, lo que es un requisito para poder ser
trasladada desde la prisión. Se la acusa de planear "ataques con numerosas
víctimas" en diferentes lugares emblemáticos de Nueva York, desde la Estatua
de la Libertad hasta el Empire State.
El ex agente de la CIA John Kiriakou asegura que "Siddiqui es la captura más
significativa de los últimos 5 años. Planificó varios atentados construyendo
bombas biológicas y químicas".
Siddiqui, de acuerdo a los fiscales, habría dejado a su esposo en Karachi en
el 2003 y se escapó junto a sus tres hijos para unirse a Al Qaeda en
Afganistán. Allí se volvió a casar con Ali Abd al-Aziz Ali, el sobrino de
Khalid Sheik Mohammed, el supuesto cerebro de los ataques del 11-S. Cuando fue
capturada el mes pasado llevaba una lista de lugares que iban a ser atacados y
detalles de la fabricación de explosivos sofisticados. Durante su
interrogatorio, habría logrado tomar el arma de uno de los captores y disparó
hasta que fue alcanzada por una bala en el cuello. La doctora Fauzia Siddiqui,
hermana de Aafia, asegura que fue torturada durante estos años. La periodista
británica Yvonne Ridley cree que la científica era una prisionera de Bagram
conocida como "la dama gris". Habrá que ver si en el juicio sale la verdad.