A tres días de las elecciones presidenciales y en plena celebración del
Ramadán, el primer ministro paquistaní Yousuf Gilani fue blanco el miércoles de un
atentado en el camino entre el aeropuerto internacional de Chaklala e Islamabad.
Dos francotiradores dispararon sobre el convoy de vehículos blindados y,
directamente, sobre el Mercedes Benz negro blindado con el que suele viajar el
premier. Pero Gilani no iba en su automóvil.
La emboscada se produjo en la autopista Karal Chow, que une Rawalpindi con
Islamabad, la capital paquistaní, a sólo 3 kilómetros de la capital y a las 4 de
la tarde. Los terroristas se refugiaron en una pequeña colina al borde de la
ruta y desde allí dispararon sobre la caravava de autos oficiales.
La Policía informó que tres sospechosos han sido detenidos, pero no explicó las
características del atentado. Los expertos consideran que hubo serias fallas de
seguridad que permitieron a los atacantes operar en plena ruta. Los talibanes se
atribuyeron el atentado. Su vocero, Muslim Khan, informó que seguirían atacando
a funcionarios del gobierno en represalia por sus acciones militares y
bombardeos en las áreas tribales.
Tres de las balas impactaron en el parabrisas, en el lado exacto donde se sienta
habitualmente el primer ministro, y una tercera en su ventanilla. Otros balazos
fueron recibidos por otros vehículos de la caravana, pero oficialmente no hay
heridos. "Yo puedo confirmar que el convoy del primer ministro fue atacado
cuando regresaba desde el aeropuerto de Chaklala", dijo el secretario de prensa
del premier, Zahid Bashir. El primer ministro volvía, junto a su hijo y un
ministro, de un viaje de su campaña electoral a favor del candidato presidencial
Asif Ali Zardari, el líder del Partido del Pueblo (PPP) y viudo de la ex premier
asesinada Benazir Bhuto. Pero el vocero no precisó que el premier no estaba
dentro del vehículo atacado. Sólo la Policía lo informó después.
La autopista fue cortada por la Policía tras la emboscada, en medio de un
infernal embotellamiento de camiones y automóviles que se dirigían a Rawalpindi
y a Islamabad. Expertos forenses analizaban evidencias sobre la ruta y perros
entrenados buscaban presencia de más explosivos en los alrededores.
El atentado se diferencia de los que hasta ahora habían perpetrado los talibanes
y otros grupos terroristas vinculados a ellos en Rawalpindi, Islamabad, Peshawar
y Karachi. Siempre habían usado kamizakes suicidas o un automóvil cargado con
explosivos que se incrustaba en el convoy, como fueron los cinco atentados
contra el ex presidente Parvez Musharraf.
Un atentado con francotiradores no había sido un método usado por los talibanes
hasta ahora. Han puesto en ejecución un serio cambio de táctica que les exige
comandos más especializados que los suicidas.
La ministra de Información, Sherry Rehman, anunció que el premier se encontraba
"sano y salvo" y agradeció "el interés y la preocupación de la ciudadanía por su
estado", sin mayores precisiones.
Por temor a un atentado contra su vida, el candidato presidencial del PPP Saif
Ali Zardari se encuentra refugiado en una casa del complejo donde vive el primer
ministro. No se prevén apariciones públicas del viudo de la ex premier Bhuto en
estas circunstancias y sus movimientos están severamente restringidos por
razones de seguridad.
La esposa de Zardari, Benazir Bhuto, fue asesinada en un atentado en diciembre
pasado, después de un acto electoral en Rawalpindi. Iba en un auto blindado en
el que podría haberse salvado. Pero la ex premier asomó su cuerpo por el techo
abierto del automóvil para saludar a sus simpatizantes cuando estalló la bomba
que la mató.
Gilani no apareció el miércoles ni ante la prensa ni en la televisión después de la
emboscada. En la casa dentro del área restringida del área ministerial de
Islamabad se incrementó la seguridad y perros entrenados para detectar
explosivos revisaban a todos los autos que entraban y salían. Una reunión
espontánea de gabinete se autoconvocó para conocer su estado y adoptar nuevas
medidas de seguridad. El temor es que los terroristas intenten un atentado de
magnitud antes de las elecciones del próximo sábado.