El estado de emergencia fue declarado
el martes en Bangkok, pocas horas después de violentos enfrentamientos
entre partidarios y opositores del gobierno del primer ministro Samak
Sundaravej, del que sus adversarios reclaman la dimisión.
Por
Anusak Konglang - AFP
"Debido a la violencia nocturna que ha perturbado el orden en el país
y enfrentado a las leyes, el gobierno ha declarado el estado de
emergencia que afectará a las libertados individuales", anunció el
gobierno citado por la radio estatal.
Samak ha nombrado al comandante en jefe del ejército, el general
Anupong Paojinda, a la cabeza de un equipo encargado de hacer aplicar el
estado de emergencia.
El primer ministro anunció una conferencia de prensa a las 02H00 GMT
y justificó su decisión diciendo que "he cumplido con mi deber".
Una de las primeras consecuencias es la prohibición de cualquier
concentración de más de cinco personas.
"Debido al estado de emergencia, Anupong puede prohibir el acceso a
ciertos lugares e impedir a la gente abandonar no importa qué lugar",
añadió la emisora.
Esta decisión del primer ministro tailandés se produce tras los
violentos enfrentamientos nocturnos protagonizados por partidarios y
opositores al gobierno, que obligaron a la policía a reclamar refuerzos
al ejército.
La televisión estatal mostró imágenes de manifestantes
antigubernamentales y de defensores del actual gobierno luchando entre
sí y personas sangrando por las calles de la capital.
Los enfrentamientos se produjeron cerca del lugar donde 15.000
personas están parapetados en el edificio gubernamental desde hace una
semana para reclamar el cese del primer ministro Samak Sundaravej.
Fuentes sanitarias revelaron que durante los enfrentamientos murió
una personas y otras 38 resultaron heridas, una de ellas por disparos y
el resto por los enfrentamientos.
La ocupación de la sede del gobierno fue organizada por la Alianza
del Pueblo por la Democracia (PAD), una coalición heterogénea de
militantes nacionalistas, monárquicos y sindicales.
El PAD acusa a Samak, de 73 años, de ser un vasallo del ex primer
ministro Thaksin Shinawatra, derrocado por un golpe de Estado en 2006 y
actualmente refugiado en Gran Bretaña.
Hasta el momento, Samak rechazó dimitir o disolver el Parlamento.
El partido de Samak, dominado por los lugartenientes de Thaksin, ganó
con claridad las elecciones legislativas celebradas en noviembre, las
primeras desde el golpe de Estado.
La situación política en el país aún puede agravarse más, puesto que
la principal central sindical de Tailandia (formada por 43 sindicatos y
con 200.000 trabajadores afiliados) convocó el lunes a una huelga, a
partir del miércoles, en apoyo a los manifestantes que desde hace una
semana ocupan la sede del gobierno en Bangkok y reclaman la renuncia del
primer ministro.
Contrario a una democracia popular que "fomenta la corrupción", el
PAD propuso en julio un nuevo sistema político en el que el 70% de los
parlamentarios serían nombrados y no elegidos.