|
 |
|
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf (centro), el 23 de marzo pasado saludando tras asistir al desfile militar del Día de Pakistán en Islamabad. (Foto AFP) |
El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, anuló este
jueves su viaje a China para asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos
tras el acuerdo de los integrantes de la coalición de gobierno para iniciar un
proceso de destitución en su contra.
El acuerdo llega después de tres de conversaciones entre
los líderes de la coalición Asif Ali Zardari, viudo de la ex primera ministra
asesinada Benazir Bhutto, y Nawaz Sharif, otro antiguo primer ministro.
"Los partidos de la coalición alcanzaron un principio de
acuerdo para lanzar una moción de destitución contra el presidente Musharraf",
dijo un alto responsable de la alianza de gobierno.
"Hemos acordado destituir al presidente", indicó un miembro
del partido de Sharif, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N).
Un portavoz de ambas formaciones indicó que el anuncio oficial
se hará la tarde de este jueves.
Musharraf llegó al poder en octubre de 1999 a través de un
golpe de Estado militar y emprendió una carrera armamentística nuclear apoyado
por Estados Unidos, que ha sido uno de sus aliados clave desde los ataques del
11 de septiembre.
Pero su popularidad bajó después de que en noviembre de 2007
destituyó a los jueces de la Corte Suprema y declaró el estado de excepción para
asegurar su reelección como presidente.
Musharraf perdió las elecciones legislativas del 18 de febrero
y el presidente cohabita desde entonces en un ambiente tenso con un gobierno que
antes estaba en la oposición.
Hasta ahora la coalición se mostraba dividida sobre la
destitución del jefe de Estado: mientras el PML-N estaba a favor, el Partido del
Pueblo Pakistaní (PPP) del viudo de Bhutto no veía mal su permanencia en el
poder si se le retiraban ciertas prerrogativas.
El principal conflicto entre Musharraf y el gobierno es el de
los jueces de la Corte Suprema, en particular la suerte del ex presidente
Iftikhar Muhammad Chaudhri.
La coalición en el poder ha prometido restablecer en sus
funciones a los jueces destituidos por Musharraf en 2007.
Pero el presidente, reelegido de manera controvertida el
pasado octubre, teme que estos magistrados se pronuncien de nuevo sobre la
legitimidad de su mandato.
Si el Parlamento restituye a los jueces, la Corte Suprema
podrá, en teoría, volver a juzgar de ilegal el nuevo mandato de cinco años de
Musharraf y comenzar un proceso de destitución.
Ahora hay que elaborar un "acta de acusación" contra Musharraf
y someterla al Parlamento, donde debe recibir el apoyo de al menos la mitad de
los diputados.
Después, el presidente de la Asamblea Nacional, la Cámara Baja
del Parlamento, deberá informar al jefe de Estado y pedirle que se defienda.
En teoría, a Musharraf le queda el derecho constitucional de
disolver el Parlamento y volver a imponer el estado de excepción.
El presidente paquistaní sigue disfrutando del apoyo de
Estados Unidos, que lo considera un aliado clave en su "guerra contra el
terrorismo", principalmente en el vecino Afganistán.