os diminutos aparatos de escucha, que están conectados a un
sistema de posicionamiento global, o GPS, que puede determinar la ubicación de
un taxi vía satélite, han sido instalados en la mayoría de los 70.000 taxis de
la ciudad en los últimos tres años, dicen los taxistas y representantes de la
industria.
Como las cámaras digitales usadas en ciudades como Londres,
Sydney o Nueva York, el propósito oficial de los micrófonos es proteger al
conductor. Pero mientras que otros países sólo pueden grabar imágenes, los
micrófonos en los taxis de Beijing pueden ser activados a control remoto sin el
conocimiento del chofer para espiar las conversaciones de los pasajeros, según
conductores y Yaxon Networks Co., una compañía china que fabrica algunos de los
sistemas usados en Beijing. Las máquinas hasta pueden parar el motor del auto de
forma remota.
No está claro si estos micrófonos son usados para espiar a los
pasajeros. Al preguntarle si la policía podía escuchar las conversaciones en los
taxis, un oficial de la policía de Beijing dijo que dichos asuntos eran
"confidenciales" y que no le estaba permitido "hacer públicos esos detalles".
China ha lanzado una masiva operación de seguridad para
proteger los Juegos. El ataque mortal del lunes a una comisaría de Xinjiang
recalcó los temores de Beijing de que terroristas atacarán el evento. El
gobierno dice que ha destacado a unos 110.000 policías, tropas y voluntarios en
Beijing para garantizar la seguridad. A los taxistas se les ha pedido que
presten mucha atención a los comportamientos y paquetes sospechosos.
Los expertos de seguridad dicen que es poco probable que todas
las conversaciones en los taxis sean monitoreadas. Pero la presencia de
micrófonos en un lugar que la mayoría consideraría privado sirve para recordar
que hay muchas maneras en que las autoridades chinas pueden vigilar a gente que
está en su mira.
Los expertos añaden que todos los teléfonos en China pueden ser
intervenidos, incluyendo los celulares, que emiten señales que pueden usarse
para ubicarlos. De cara a los Juegos, Beijing también está inundada de cámaras
de vigilancia, y se ha pedido la colaboración de los vecinos.
En la ciudad norteña de Shenyang, sede de algunos de los
partidos de fútbol, la policía ha reclutado a 38.000 taxistas como "agentes de
inteligencia", según la agencia de noticias china Xinhua. La cooperación de los
conductores es importante porque se mueven mucho y entran en contacto con mucha
gente, dijo Liu Juntao, un oficial del Departamento de Transporte de Shenyang,
según Xinhua. La policía allí está ofreciendo recompensas de 500.000 yuanes, o
unos US$73.000, por pistas válidas sobre potenciales complots terroristas o
actos de sabotaje por parte de disidentes.
Varias compañías de taxi de Beijing rehusaron comentar sobre el
tema de la seguridad, pero dijeron que el sistema de GPS les ayuda a ubicar a
los taxis, y que los micrófonos de dos direcciones se usarán para traducción.
A los activistas de derechos humanos les preocupa la
tecnología. "Esto parece sugerir un esfuerzo por parte de la policía (...) para
espiar las conversaciones de los pasajeros, no proteger la seguridad del
taxista. No es que los ladrones expongan sus intenciones de robarle a alguien
justo antes de hacerlo", acotó Phelim Kine de Human Rights Watch.
Yaxon Networks explica en su página de Internet que los
aparatos de GPS permiten a la policía o a una base de servicios "juzgar si el
conductor está en peligro" a través de vigilancia remota o intervención de los
teléfonos. Si es necesario, el centro de servicio puede inmovilizar el taxi
"eliminando su suministro de gasolina o electricidad".
Como parte de la
movilización de seguridad, el ejército chino
ha destacado a 34.000 soldados en Beijing y otras ciudades sede de los Juegos,
además de misiles tierra-aire y dedicado 74 aviones, 47 helicópteros y 33 barcos
a labores de seguridad olímpica.