(IAR Noticias)
04-Agosto-08
AFP
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Gente fotografiándose ante una escultura de los Juegos Olímpicos. |
El cielo de Pekín era azul este
domingo, cinco días antes de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos,
pero los meteorólogos pronosticaron tormentas mientras el presidente del Comité
Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, intentaba disipar nubarrones de
otra clase.
La preocupación de que la bruma humosa que normalmente cubre la capital china
perjudique a algunas pruebas deportivas de resistencia se disiparon con el
tercer día consecutivo de cielo azul.
Al mismo tiempo, los responsables de la Oficina Meteorológica señalaban que las
enérgicas medidas tomadas contra la contaminación habían ayudado a limpiar el
aire.
Sin embargo, el alivio causado por la desaparición de la densa capa de humo fue
reemplazado por la preocupación de que truenos y lluvias torrenciales puedan
caer sobre Pekín el día de la ceremonia inaugural, que reunirá líderes mundiales
y multitudes en el Estadio Nacional para dar la bienvenida a los atletas y
encender la llama olímpica.
Los organizadores han insistido en que su principal preocupación es la lluvia -y
no la contaminación- durante dicha ceremonia, en la cual participarán más de
10.000 personas y habrá un gran espectáculo de fuegos artificiales.
No obstante, funcionarios de la Oficina Meteorológica de Pekín confirmaron el
domingo que habrá mal tiempo el 8 de agosto, aunque manifestaron su esperanza de
que el cielo se aclare a la hora de inicio de la ceremonia.
"Específicamente el 8, el tiempo en Pekín será nublado y cubierto y veremos
algunas lluvias y chaparrones con truenos", afirmó Wang Jianjie, subdirector de
la Oficina.
Asimismo, las autoridades de Pekín tomaron drásticas medidas para reducir la
contaminación: a partir del 20 de julio se prohibió circular a un millón de los
3,3 millones de vehículos existentes en la ciudad y más de 100 fábricas muy
contaminantes fueron cerradas.
Además, la semana pasada advirtieron que incrementarán las medidas si la calidad
del aire es mediocre. De esta forma, no se excluye el cierre de más fábricas y
la prohibición de circular a un mayor número de vehículos.
Mientras tanto, Jacques Rogge trató de calmar los ánimos respecto a la cuestión
de la censura de internet para los periodistas extranjeros e insistió en que
piensa que en Pekín se vivirán unos JO extraordinarios.
Rogge subrayó que no hubo ningún acuerdo con las autoridades chinas para
permitir la censura de varios sitios delicados, después de que los periodistas
que llegaron esta semana a Pekín descubrieron que no tenían acceso a toda una
serie de páginas de internet.
"Las condiciones en las cuales ustedes estuvieron trabajando el martes no eran
buenas", dijo Rogge a los periodistas el sábado por la noche.
Sin embargo, no llegó a pedir disculpas, afirmando que después muchos de esos
sitios habían sido desbloqueados y que los organizadores de los JO estaban
estudiando una lista de otros sitios.
"Yo no voy a pedir excusas por algo de lo cual el COI no es responsable.
Nosotros no administramos internet en China", afirmó Rogge, quien en meses
pasados prometió un acceso ilimitado a internet para los periodistas
extranjeros.
Rogge comparó favorablemente la organización de los JO de Pekín con los de
Atenas, hace cuatro años.
"Actualmente no tenemos ninguna preocupación por lo que respecta a la
organización", afirmó.
"Estoy seguro de que cuando llegue el 9 de agosto, el día posterior a la
ceremonia inaugural, la magia de los Juegos y la impecable organización
dominarán todo", añadió.