Las agencias de ayuda humanitaria en Afganistán advirtieron que su trabajo
podría verse impedido en ciertas zonas del país -consideradas seguras en el
pasado- debido a la intensificación del conflicto.
Por Alastair Leithead - BBC, Kabul
El comunicado emitido de forma conjunta por 100 agencias internacionales no
gubernamentales señala que los ataques insurgentes han aumentado en un 50% en
relación con el último año.
Dice además, que las agencias son cada vez más el blanco de estos atentados.
En junio, por ejemplo, tuvieron lugar más ataques contra organizaciones de ayuda
que en cualquier otro mes desde 2001, cuando cayó el régimen Talibán.
En lo que va del año, unos 19 trabajadores humanitarios perdieron la vida, cifra
que supera el total de 2007.
Población civil
Asimismo, el informe criticó el creciente número de muertes entre la población
civil, en su mayoría causadas por la insurgencia, pero también por las fuerzas
internacionales, que han incrementado el uso de ataques aéreos.
La inseguridad se ha extendido a "zonas previamente seguras, incluyendo a
aquellas cerca de Kabul", señala el comunicado.
Matt Waldman, asesor de Oxfam Internacional, una de las agencias que colaboró en
la elaboración del informe, afirmó que el trabajo de las agencias es
fundamental.
"Afganistán enfrenta una sequía", le dijo Waldman a la BBC.
"También hay una crisis con respecto al precio de los alimentos, que han
aumentado dramáticamente. La gente necesita apoyo urgente, especialmente en las
áreas rurales, y esta creciente inseguridad dificulta la capacidad de las
agencias de llegar a estas zonas".