Un senador estadounidense denuncia que se espiarán las comunicaciones por
Internet en los hoteles.
Por José Reinoso - El País,
España
China planea espiar las comunicaciones por Internet de los visitantes
alojados en los hoteles internacionales durante los Juegos Olímpicos, que
comenzarán en Pekín el 8 de agosto, según ha denunciado el senador republicano
estadounidense Sam Brownback.
"El Gobierno chino ha puesto en marcha un sistema para espiar y recoger
información sobre cada cliente en los hoteles en los que se alojarán los
visitantes olímpicos", dijo el martes pasado el político en una conferencia de
prensa en Washington, informa Reuters; "esto significa que periodistas,
familiares de los deportistas, defensores de los derechos humanos y otros serán
sometidos a una recogida invasiva de información por parte del Departamento de
Seguridad Pública".
El senador por Kansas, que intentó sin éxito en 2007 ser nominado candidato
republicano a las elecciones presidenciales, citó documentos que le han sido
entregados por algunos de los hoteles, pero declinó identificar a éstos por
miedo a que sufran represalias por parte de las autoridades chinas.
Brownback afirmó que varias cadenas internacionales han confirmado haber
recibido la orden de la policía china y que se encuentran atadas de pies y manos
porque, aunque se oponen a la medida, no quieren poner en peligro sus
millonarias inversiones en el país asiático.
El senador distribuyó traducciones al inglés de dos documentos, que, según
dijo, fueron recibidos por los hoteles. En ellos figuran las instrucciones sobre
cómo poner en marcha los programas informáticos de espionaje para finales de
julio.
"Negarse a instalar o detener el funcionamiento del sistema después de su
implantación será susceptible de castigo", señala uno de los informes, que cita
multas de 15.000 yuanes (1.400 euros). "En caso de violación grave, el servicio
de Internet será suspendido o la licencia empresarial, cancelada".
"Los hoteles están enojados con toda la razón por la orden, ya que les coloca
en la incómoda posición de tener que comunicar a sus clientes que sus consultas,
comunicaciones, búsquedas y teclas accionadas están siendo espiados por el
Gobierno chino", insistió; "esto no es correcto, es contrario al espíritu
olímpico".
Pekín ha declinado comentar la medida, pero el documento entregado a los
establecimientos señala que el objetivo que se pretende es "asegurar una
apertura sin problemas" de los Juegos, así como "promover el desarrollo
saludable y ordenado de Internet, salvaguardar la seguridad del Estado, mantener
el orden social y proteger los intereses públicos".
Brownback también distribuyó la advertencia que una de las cadenas hace a sus
clientes tras informarles de que la conexión a Internet "no es privada". "Las
autoridades locales encargadas de aplicar la ley exigen tener acceso a toda su
actividad cuando utilice este servicio, como enviar mensajes y acceder a webs.
Un sistema ha sido instalado para que dispongan de ese acceso".
El Departamento de Estado estadounidense advirtió en marzo pasado a sus
ciudadanos que viajen a China durante los Juegos que deben esperarse a que sus
habitaciones sean monitorizadas en cualquier momento y que no pueden tener
privacidad en lugares públicos ni privados. Pekín respondió en aquel momento que
las medidas de seguridad estaban de acuerdo con la práctica internacional.
El senador republicano se encuentra entre los parlamentarios que han pedido a
George W. Bush que no acuda a los Juegos, aunque el presidente estadounidense
dijo hace unas semanas que asistirá porque, según aseguró, se trata de un evento
deportivo, no político.
China dispone de un sofisticado sistema de supervisión de Internet, conocido
como The Great Firewall, para el cual emplea a miles de ciberpolicías y
programas y equipos informáticos punteros, suministrados en muchas ocasiones por
empresas estadounidenses y canadienses.
En los últimos meses han sido instaladas muchas cámaras en las calles y los
parques de Pekín, que han venido a sumarse a la labor de vigilancia e
información que vienen ejerciendo decenas de miles de jubilados y voluntarios.