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La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, y su negociador sobre el programa nuclear norcoreano, Christopher Hill, |
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, subrayó la urgencia
de avanzar en las negociaciones sobre la desnuclearización norcoreana el
miércoles en Singapur tras una reunión informal pero inédita entre los seis
países implicados.
"Fue una buena reunión. La atmósfera fue muy buena porque pensamos que hemos
logrado progresos, pero también porque sentimos la urgencia de avanzar, sentimos
que no podemos permitirnos una interrupción de varios meses", dijo la secretaria
de Estado, que añadió que las conversaciones fueron "interactivas".
Los jefes de la diplomacia de los seis países implicados en las negociaciones
sobre la desnuclearización de Corea del Norte (Estados Unidos, Rusia, China,
Japón, Corea del Sur y Corea del Norte) se reunieron al margen de un encuentro
ministerial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y del Foro
sobre la Seguridad en Asia.
La reunión, pese a ser informal, era inédita, ya que hasta ahora Rice nunca
se había entrevistado con el ministro de Relaciones Exteriores norcoreano, Pak
Ui-Chun. Antes de ese encuentro, la secretaria de Estado se reunió por separado
con sus otros cuatro homólogos.
"Tenemos mucho trabajo", reconoció el ministro chino de Relaciones
Exteriores, Yang Jeichi. "Esta reunión informal es bastante significativa ya que
muestra la voluntad de las seis partes de seguir haciendo avanzar el proceso de
negociaciones de paz", añadió.
Los Seis acordaron en febrero de 2007 la desnuclearización de Corea del Norte
a finales de ese mismo año a cambio de ayuda energética y diplomática. Sin
embargo, el proceso se ha visto bloqueado más allá de esa fecha porque Pyongyang
no presentaba una lista completa de sus instalaciones nucleares.
Las negociaciones de las seis partes tienen como objetivo desmantelar
definitivamente las instalaciones nucleares de Corea del Norte a cambio de una
ayuda energética vital para el país asiático, uno de los más aislados del mundo.
El otro incentivo para Pyongyang, que hizo un ensayo nuclear por primera vez
en octubre de 2006, es la normalización de sus relaciones con la comunidad
internacional, especialmente con Estados Unidos.
El pasado junio, Corea del Norte entregó a China, con meses de retraso, una
declaración en la que detallaba sus programas nucleares, un documento clave en
el proceso.
El gesto fue saludado por la comunidad internacional y Estados Unidos. Pero
las autoridades norteamericanas advirtieron que la declaración debía someterse a
una "verificación" minuciosa.
Hace diez días en Pekín, en una reunión de los principales negociadores,
Corea del Norte se comprometió a desmantelar en octubre su principal reactor, a
cambio de ayuda energética de las otras cinco partes antes del final de ese mes.
Asimismo aceptó que los expertos de los países implicados en las negociaciones
llevasen a cabo inspecciones.
Sin embargo, un portavoz japonés, Kazuo Kodama, aseguró el miércoles que
Pyongyang sigue sin aceptar las modalidades de verificación propuestas.
"La tarea más urgente para las negociaciones de los Seis es avanzar en la
verificación de la declaración de Corea del Norte sobre su programa nuclear",
insistió.