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Estado del coche bomba tras la explosión |
Un atentado suicida contra la embajada de India en Kabul, en
pleno centro de la capital afgana, causó la muerte a 41 personas -incluyendo un
agregado militar, un diplomático y dos guardias de seguridad indios- y dejó 147
heridos, informaron fuentes oficiales de ambos países.
"El balance de víctimas se eleva a 41 muertos y 147 heridos. Entre los
fallecidos hay seis policías", informó a la AFP el portavoz del ministerio de
Interior afgano Zemarai Bashary. Muchas de las víctimas eran afganos que venían
para pedir su visado.
En Nueva Delhi, fuentes gubernamentales indicaron que el agregado de Defensa,
el general de brigada Mehta, murió en la explosión, al igual que un diplomático
y dos guardias indios de la legación.
Se trata del atentado con bomba con mayor número de víctimas mortales en la
capital afgana desde el inicio de la insurrección de las milicias islamistas
talibanes, expulsadas del poder en 2001 por una coalición militar encabezada por
Estados Unidos.
Un suicida hizo estallar poco después de las 08H30 su coche bomba contra la
verja de la embajada india, mientras el automóvil de un diplomático penetraba en
el recinto, declaró a la AFP el embajador de India, Jayan Prasad.
El cuerpo del diplomático, un consejero político, fue propulsado hasta el
tejado de un edificio contiguo, donde fue hallado varias horas más tarde,
precisó un miembro de la representación india.
La potente explosión provocó una espesa humareda negra. El suelo se llenó de
miembros mutilados y restos humanos, informaron varios testigos.
Los escaparates de las tiendas vecinas, en varios centenares de metros a la
redonda, fueron reventados.
"Andamos sobre los escombros", declaró por teléfono a la AFP un responsable
de la embajada después de que la policía acordonara la zona. "La embajada ha
quedado con graves daños", añadió.
Según el ministerio afgano del Interior, el atentado fue llevado a cabo "en
coordinación y con la asistencia de círculos de inteligencia regionales",
aseguró este lunes su portavoz, Zemarai Bashary.
Al ser preguntado si ello significaba una acusación contra el vecino
Pakistán, Bashary, declinó hacer algún comentario.
India es un fiel aliado del gobierno del presidente afgano Hamid Karzai, que
enfrenta una insurrección de los talibanes cada vez más intensa pese a la
presencia en el país de unos 70.000 soldados de dos fuerzas multinacionales,
entre ellos un importante contingente encargado de la seguridad en la capital.
El gobierno indio condenó "firmemente" el atentado y reafirmó su alianza con
Kabul. "Tales actos de terror no nos desviarán de nuestro compromiso con el
gobierno y el pueblo afganos", indicó un comunicado emitido en Nueva Delhi.
Estados Unidos, para quien Kabul es un aliado clave en su "guerra contra el
terrorismo", condenó con firmeza "un acto de violencia inútil", y la Comisión
Europea "un ataque terrorista contra civiles inocentes que hacían cola y el
personal de la embajada".
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el acto "en los
términos más severos" en un comunicado de su servicio de prensa, e insistió en
que "los autores de este atentado se dirigieron a civiles inocentes".
Kabul, hasta hace dos años a salvo de los ataques, ha sufrido en los últimos
meses una serie de atentados suicidas perpetrados por los insurgentes musulmanes
radicales, principalmente talibanes, que antes concentraban sus acciones en sus
bastiones del sur y el este del país.
Sin embargo, los talibanes han desmentido su implicación en el ataque contra
la embajada india este lunes. "Nosotros no hemos hecho eso", aseguró a la AFP
por teléfono uno de sus portavoces, Zabihulá Mujahid.
Por otro lado, en el este del país, en la provincia de Nangarhar, oficiales
afganos informaron que 27 civiles, entre ellos varios niños, murieron en los
ataques aéreos de Estados Unidos durante el fin de semana, pero las fuerzas
estadounidenses aseguraron que sólo murieron rebeldes.