Así
lo expresó a la AFP el propio
Michel, que el viernes cerró una visita de dos días a ese país.
El comisario viajó a Birmania para intentar convencer a la junta militar
de que abra las puertas del país a los equipos extranjeros que esperan
acudir en ayuda de los dos millones de supervivientes del ciclón. Según él,
sólo le han respondido que examinarían su petición de nuevos visados.
Michel también dijo que no haber sido autorizado a viajar a la región
devastada por el ciclón. "Solicité poder ir al delta (del Irrawaddy, al
suroeste), pero ayer (jueves) no se me permitió hacerlo. Todavía espero
poder ir hoy", declaró el comisario sólo unas horas antes de abandonar
Birmania.