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Familias afectadas por el ciclón se alimentan con comida donada.
(Foto AFP)
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La junta militar birmana aceptó este jueves ayuda de emergencia para los
damnificados del ciclón Nargis, que según un responsable birmano podría haber
causado por los menos 80.000 muertos y más de 100.000 según fuentes diplomáticas
estadounidenses.
Sólo en la localidad de Labutta y los 63 pueblos de sus inmediaciones,
situados en el delta del río Irrawaddy, el tifón Nargis podría haber dejado unos
80.000 muertos, afirmó a la AFP un responsable militar local. "Hasta ahora, el
balance estimativo en estos pueblos es de unos 80.000 muertos", declaró Tin Win,
jefe de un distrito de Labutta, en el corazón del delta meridional de Irrawaddy,
arrasado el pasado fin de semana por el ciclón.
Ningún responsable nacional pudo ser contactado para confirmar este balance.
El último balance oficial, pero aún provisional, de la catástrofe, anunciado el
miércoles, era de 22.980 muertos y 42.119 desaparecidos. Sin embargo, la
encargada de negocios norteamericana en Birmania, Shari Villarosa, declaró que
el número de muertos podría superar los 1O0.000, citando sin nombrarla a una
organización no gubernamental.
A pesar de la magnitud de la catástrofe y los repetidos llamamientos de la
comunidad internacional, la junta militar, que ejerce un poder despótico en el
país desde 1962, deja entrar a regañadientes a los trabajadores humanitarios
extranjeros.
La ONU "desbloqueará de inmediato una primera ayuda de por lo menos 10
millones de dólares de los Fondos de respuesta urgente a las catástrofes (CERF)
para ayudar a las víctimas del ciclón Nargis en Birmania", indicó este jueves en
Ginebra la Oficina de coordinación de asuntos humanitarios de la ONU (OCHA). "El
desbloqueo de fondos de urgencia será lanzado en las próximas horas", declaró la
portavoz de OCHA, Elisabeth Byrs, y precisó que la ayuda saldrá de los CERF.
Antes, la portavoz había anunciado que expertos de la ONU recibieron
autorización de las autoridades birmanas para ir por primera vez a Rangún, seis
días después del paso del ciclón Nargis, que causó decenas de miles de muertos.
Asimimo, este jueves la embajada de Estados Unidos en Bangkok afirmó que la
junta aprobó al menos que un avión norteamericano viaje con material de
asistencia a Birmania. "Dieron autorización para que un C-130 aterrice en
Rangún", declaró el portavoz Michael Turner, agregando que se estaban
discutiendo las modalidades del vuelo y la ayuda que sería llevada.
China, próxima aliada del régimen birmano, afirmó esperar que las autoridades
birmanas acepten cooperar con la comunidad internacional. "Confiamos en que
Birmania cooperará con la comunidad internacional y tendrá consultas con ella, y
que pueda superar el desastre rápidamente", declaró el portavoz del ministerio
de Relaciones Exteriores, Qin Gang.
La magnitud de los años causados por el ciclón es aun difícil de calcular.
Sin embargo, un portavoz de Naciones Unidas en Bangkok, Richard Horsey, afirmó
que unos 5.000 km2 de tierras siguen sumergidos. "Por lo menos un millón de
personas necesita ayuda", aseguró. "Hay miles de cadáveres flotando en el agua",
añadió al tiempo que advertía contra el peligro de epidemias que corren los
supervivientes.
Por su parte, el secretario general de la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN), de la que Birmania forma parte, llamó a la junta a permitir el
acceso a la ayuda humanitaria internacional. "Espero que tengamos una apertura
antes de que sea demasiado tarde", dijo Surin Pitsuwan en Yakarta, al margen de
una conferencia internacional sobre tecnologías.
También la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, había
pedido el miércoles a Birmania que aceptase la ayuda internacional, afirmando
que no se trata "de una cuestión política" sino humanitaria.
Mientras tanto, 22 toneladas de ayuda de urgencia bloqueadas en camiones en
la frontera entre Tailandia y Birmania esperaban una autorización para entrar en
el país, afirmó el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR).
También el Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso su ayuda para "dar una
respuesta coordinada y rápida".
Y el gobierno argentino, lamentando las pérdidas humanas causadas por el
ciclón, anunció "el inmediato envío de un cargamento de pastillas que permitirá
potabilizar un millón de litros de agua".
Países cercanos a Birmania, como Tailandia y Singapur, ya enviaron ayuda
humanitaria y la ONU obtuvo autorización para encaminar equipos de socorro por
avión, aunque su aparato no podrá partir antes de finales de esta semana.