(IAR Noticias) 08-Mayo-08 BBC
|
 |
|
Terrenos anegados en Birmania |
Las autoridades en Birmania confirmaron en las últimas horas que la cifra
de muertos a causa del devastador ciclón Nargis asciende a más de 22.000. El
número de víctimas fatales podría crecer aún más, ya que hay cerca de 60.000
desaparecidos, según advirtieron funcionarios de la junta militar que gobierna
el país.
A tres días del paso del poderoso huracán, que con vientos de más de 200 km/h
arrasó la costa birmana de oeste a este, no se conoce todavía la cantidad exacta
de damnificados, aunque se estima que son varios cientos de miles.
Las cifras oficiales que sí trascendieron llegan en momentos en que distintas
organizaciones internacionales de asistencia humanitaria coordinan esfuerzos y
tramitan su ingreso al país.
Se trata del peor ciclón que arrasa la región desde que en 1991 una tormenta
similar dejó un balance de 143.000 muertos en Bangladesh.
La población birmana se ve afectada por la falta de agua potable, la
interrupción del suministro de electricidad y el bloqueo de rutas y caminos por
la caída de árboles.
Miles de personas han quedado a la intemperie a consecuencia de la tormenta, que
provocó enormes olas que arrasaron ciudades, de acuerdo a la radio estatal.
Críticas a gestión de crisis
El gobierno de Birmania, una junta militar que se encuentra en el poder desde
hace 46 años, está siendo fuertemente criticado por su manejo de la situación.
De acuerdo con algunos birmanos y extranjeros que se encontraban en el país
antes del paso del ciclón, las autoridades no advirtieron adecuadamente de los
riesgos de lo que se avecinaba.
Además, algunos testigos sostienen que la respuesta del gobierno fue lenta.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó este martes al gobierno
birmano a abrir las puertas a la ayuda estadounidense, a pesar de las relaciones
glaciales que mantienen Rangún y Washington desde hace décadas.
Bush aseguró que la Marina de EE.UU. está dispuesta a utilizar sus barcos para
"ayudar a encontrar a los fallecidos, asistir en la búsqueda de los
desaparecidos y colaborar en la estabilización de la situación".
Pero para ello, la junta debe autorizar la entrada de los rescatistas, afirmó el
mandatario.
Bush hizo estas declaraciones mientras firmaba la concesión de una importante
distinción, la Medalla de Oro del Congreso estadounidense, a la activista de los
derechos humanos birmana, Aung San Suu Kyi.
Más temprano, el partido Liga Nacional para la Democracia que encabeza la líder
opositora -que se encuentra bajo arresto domiciliario- criticó al gobierno
birmano por presionar para que el próximo sábado se lleve a cabo un referendo,
tal como estaba previsto, a pesar de que cinco regiones del país se encuentran
en estado de emergencia.
|
 |
|
Miembros de ONG ayudan a repartir agua potable entre la población birmana |
Escenas de horror
Los medios birmanos controlados por el estado dieron cuenta este martes de
22.464 muertos y 41.054 desaparecidos tras el paso del ciclón.
Casi todas las muertes se registraron en la región del delta del río Irrawaddy,
donde la mayoría pereció por las olas que se abalanzaron sobre las casas más que
por la tormenta en sí, dijo el ministro de Reestablecimiento birmano, Maung
Maung Swe, a los periodistas en Rangún.
"La marea subió hasta 3,5 metros y barrió con las casas inundando las partes más
bajas del pueblo", explicó. "No había adónde correr", agregó.
Cerca del 95% de las casas en la ciudad de Bogalay quedaron destruidas y la
mayoría de sus 190.000 residentes se encuentran sin hogar.
También las ciudades de Labutta y Pyapon, ubicadas asimismo en el delta del
Irrawaddy, se vieron gravemente afectadas.
Un médico en Labutta le dijo a la BBC que la mitad de la ciudad ha desaparecido,
y que decenas de pueblos de los alrededores se los llevó el agua.
Campos de cadáveres
Las imágenes satelitales hechas públicas por la agencia espacial estadounidense,
NASA, muestran casi toda la planicie sur del país bajo el agua. En las fotos
pueden verse caminos destruidos, cableados derribados y casas derrumbadas.
Una de las pocas agencias de asistencia humanitaria que tienen permiso para
trabajar en Birmania, World Vision, describió escenas de horror en las regiones
afectadas, con arrozales plagados de cadáveres y supervivientes desesperados sin
comida ni refugio.
"Veían los cadáveres desde el helicóptero, lo que es bastante sobrecogedor",
dijo Kyi Minn, de World Vision, a la agencia de noticias AFP.
El director del Programa Mundial de Alimentos en Birmania, Chris Kaye, dijo que
la información sobre la destrucción todavía es incompleta, pero que está claro
que su magnitud es enorme.
"Tenemos una catástrofe mayúscula en nuestras manos. El número exacto de
damnificados todavía es indeterminado, pero estoy seguro de que hablamos de
cientos de miles", dijo.
|
 |
|
Soldados birmanos descargan agua potable de un avión tailandés |
Pedidos de ayuda
Las organizaciones de asistencia humanitaria han lanzado una operación enorme
para asistir a los supervivientes.
Los precios de los alimentos, el combustible y otras necesidades básicas se han
disparado, lo que supone otra amenaza para quienes se salvaron de la tormenta.
Informes desde Birmania indican que el país, aislado y empobrecido, ha
desconfiado durante años de la comunidad internacional.
Que las autoridades hayan dado luz verde al ingreso de los organismos
internacionales, reflejaría la magnitud del desastre.
Pero todavía hay dudas sobre qué tanto acceso dará el gobierno a los
socorristas, además de la preocupación por la logística imprescindible para
acceder a las zonas más remotas que hay quedado incomunicadas.
Además, algunos gobiernos occidentales se quejan de las trabas que siguen
imponiendo las autoridades birmanas.
"La ONU está pidiendo al gobierno birmano que abra sus puertas. El gobierno
birmano responde: 'Dennos el dinero, nosotros lo distribuiremos'. No podemos
aceptar eso", afirmó el canciller de Francia, Bernard Kouchner.
Buenos deseos
"La tarea es amplia y extensa, y el gobierno necesita la cooperación del pueblo
y buenos deseos en casa y en el exterior", dijo el ministro de Información
birmano, Kyaw Hsan, a la agencia Reuters.
"No esconderemos nada. Por favor pídanle a la gente que no se deje embaucar por
los rumores o las mentiras", agregó, indicando que US$4,5 millones han sido
aparatados para las tareas de reconstrucción.
Los canales de televisión estatales birmanos informaron de que el gobierno ha
decidido posponer en las zonas más afectadas -incluyendo Rangún y el delta del
Irrawaddy- un referendo sobre reformas constitucionales, que se debía celebrar
en principio el 24 de mayo.
En el resto del país la consulta popular se celebrará tal como estaba previsto
el próximo sábado.
|