La trasnacional
estadounidense del sector energético Chevron debe garantizar el respeto de los
derechos humanos en Birmania o deberá rendir cuentas ante la justicia por abusos
en ese país, según la organización ambientalista EarthRights International.
Por Marwaan Macan-Markar
- IPS
La población de la meridional región birmana de Yadana, donde se encuentra el
gasoducto de Chevron Corporation, no tiene paz desde que en 2005 la trasnacional
se asoció al emprendimiento para extraer gas natural, sostiene el informe "Costo
humano de la energía" divulgado por EarthRights en la capital de Tailandia.
"Chevron y sus socios del consorcio recurren al ejército birmano para garantizar
la seguridad del gasoducto y esas fuerzas someten a miles de aldeanos a trabajos
forzados, torturas, violaciones, asesinatos y otros abusos graves", denuncia el
informe de 76 páginas de la organización con sede en Washington.
Chevron debe respetar "sus obligaciones legales y morales en materia de derechos
humanos, en vez de aprovecharse de esas violaciones", indica el informe acerca
del proyecto energético de Birmania.
El emprendimiento le deparó a la junta militar que gobierna Birmania unos 1.100
millones de dólares en 2006, más de la mitad de las ganancias procedentes de la
venta de gas a Tailandia, que ese año alcanzaron los 2.160 millones de dólares.
"Chevron puede ser demandada por los residentes de la zona si no frena las
violaciones de derechos humanos", señaló en conferencia de prensa el coordinador
del Proyecto Birmania de EarthRights International, Naing Htoo, con motivo del
lanzamiento del informe. "Todos los días ocurren violaciones".
"Chevron ayuda e instiga ese patrón de abusos", añadió Katie Redford, directora
del capítulo estadounidense de EarthRights. La trasnacional "es responsable del
trabajo forzado, torturas y violaciones perpetradas por las fuerzas de seguridad
al apoyar su contrato".
La divulgación del informe coincide con el intento de Chevron de promover su
imagen como empresa responsable ante los ciudadanos y dedicada a ayudar al mundo
a cubrir sus necesidades energéticas de forma limpia.
La ingeniosa iniciativa de prensa y televisión fue lanzada en septiembre de 2007
en Estados Unidos. La "campaña publicitaria verde" de Chevron tendría un costo
de 15 millones de dólares, según una versión de prensa.
Chevron trata de distanciarse de las denuncias de violaciones de derechos
humanos en la región del gasoducto de Birmania, señaló Redford.
"A pesar de la ingeniosa campaña publicitaria, si Chevron tiene un contrato con
la dictadura birmana, es su socia. No puede tratar de distanciarse de las
acusaciones, que es lo que hace", apuntó.
Total, la compañía francesa socia de Chevron en el proyecto de Yadana, también
es objeto de acusaciones, pero a diferencia de la estadounidense, optó por
admitir algunas de las acusaciones lanzadas desde el sur del Birmania.
"Total señaló en su sitio de Internet que existen casos de trabajos forzados",
dijo a IPS la editora de un sitio dedicado a la responsabilidad empresarial en
los países en desarrollo, Joelle Brohier. "Aprendieron de experiencias pasadas
que es necesario mostrar cierta transparencia."
La única compañía de extracción de Francia involucrada en proyectos de gas
natural no puede obviar denuncias de violaciones de derechos humanos, añadió.
"No puede hacerlo, debe tratar y dar respuestas para lidiar con esos problemas
existentes".
Los principales abusos son atribuidos a los batallones birmanos encargados de
proteger el gasoducto, señaló Naing Htoo.
"Los soldados confiscan tierras y obligan a los aldeanos a cultivar arroz.
También a trasladar suministros del ejército para sus campamentos y los someten
a otro tipo de trabajos forzados. Además de cometer violaciones y torturas",
añadió.
Dos batallones, los de infantería 282 y 273, fueron asignados a "la seguridad
del gasoducto", reveló. Cada una de esas unidades militares cuenta con 300
soldados.
En total operan en la zona 14 batallones, lo que la convierte en una de las más
militarizadas de ese país de Asia sudoriental.
El proyecto de Yadana fue polémico desde sus inicios en 1991. El emprendimiento
para extraer gas natural del mar de Andaman y llevarlo por un gasoducto
terrestre a Tailandia contó con respaldo de la compañía estadounidense Unocal,
la francesa Total y una subsidiaria de la empresa estatal tailandesa.
La socia local fue Gas and Oil Enterprise, vinculada con el Ministerio de
Energía de Birmania.
Las crecientes violaciones de derechos humanos fueron entonces registradas en el
primer informe de EarthRights, "Negación Total", en 1996.
Posteriormente, varias víctimas del proyecto Yadana, asistidas por la
organización y un equipo de abogados, entablaron una demanda contra Unocal ante
un tribunal federal de Estados Unidos, acusándola de "complicidad en los daños".
Nueve años después, en marzo de 2005, las víctimas birmanas lograron un triunfo
cuando Unocal decidió resolver la prolongada batalla legal y compensar a los
pobladores locales.
Poco después, Chevron compró la participación de Unocal en el gasoducto de
Yadana.
El resultado fue un hito en disputas por violaciones de derechos humanos en el
ámbito internacional.
"El caso se convirtió en una gran prueba en términos de responsabilidad
corporativa, porque hasta entonces no se sabía cómo manejarían los tribunales
los procesos contra compañías acusadas de violaciones de derechos humanos en
territorio extranjero", señaló el profesor canadiense de derecho Doug Sanders.
"Tradicionalmente, el derechos internacional en materia de derechos humanos se
aplicaba sólo a países y no a personas ni compañías", añadió Sanders, de visita
en la Universidad de Chulalongkorn, en Bangkok.
Ese fallo "hizo que las grandes compañías que no respetan sus responsabilidades
sociales en otros países sintieran la presión de la justicia", señaló Sanders.
Además, "reafirmó que las corporaciones tienen que ajustarse a la legislación
internacional en materia de derechos humanos porque un tribunal las va a obligar
a respetarla", apuntó.
"Ya lo hemos hecho, aun si nos lleva 10 años", señaló Redford, ante un posible
proceso contra Chevron.