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Represión en Lhasa |
China anunció el martes las primeras condenas contra 17 personas por los
disturbios de marzo pasado en Lhasa, que van de tres años de prisión a cadena
perpetua, y pidió al Dalai Lama que aproveche su oferta de diálogo y ponga fin a
la violencia antes de los Juegos Olímpicos.
Destacadas autoridades aceptaron mantener contactos con el Dalai Lama", dijo
la portavoz de la cancillería, Jiang Yu.
"Esperamos que sepa aprovechar esta oportunidad, reconozca la situación y
adopte medidas concretas para poner fin a sus acciones criminales de violencia,
deje de sabotear los Juegos Olímpicos de Pekín y de llevar a cabo sus
actividades separatistas", agregó la funcionaria.
En sesión pública el pasado viernes, un tribunal de Lhasa dictó el veredicto
contra las 17 personas acusadas de participar en los disturbios del 14 de marzo
en la capital tibetana - que causaron 19 muertes según Pekín y 203 según el
gobierno tibetano en exilio -, indicó la agencia oficial China Nueva.
La agencia no detalló las penas de cada uno de los 17 acusados.
Un responsable del tribunal contactado por la AFP afirmó que los detalles del
veredicto serán anunciados públicamente durante la jornada.
En los días previos la televisión oficial china mostró ampliamente las
confesiones de los acusados que lamentaron su acción.
Las manifestaciones contre la política del gobierno chino que se iniciaron el
10 de marzo en Lhasa, día del aniversario de la revuelta antichina de 1959,
fueron violentamente reprimidas y degeneraron en violentos disturbios el 14 para
extenderse luego a otras regiones del oeste del país donde viven minorías
tibetanas.
Las autoridades de Pekín acusan a los manifestantes de haber matado a 18
civiles y un policía durante los disturbios en los que, agregan, resultaron
heridos 382 civiles y 241 policías.
Asimismo, afirman, incendiaron siete escuelas, cinco hospitales y 120 casas y
saquearon 908 comercios causando unas pérdidas generales de más de 224 millones
de yuanes (unos 35 millones de dólares).
China acusó al Dalai Lama de haber fomentado los disturbios para sabotear los
Juegos Olímpicos, que deben empezar el 8 de agosto, lo que este negó.
El gobierno tibetano en el exilio en India afirmó este martes que la
represión de los disturbios por el ejército chino causó 203 muertos. Hasta ahora
los había estimado en unos 150.
La actitud de Pekín provocó manifestaciones de los defensores de los derechos
humanos y organizaciones pro-Tíbet al paso de la antorcha olímpica en varias
ciudades y en particular en París el 7 de abril.
Este martes varias manifestaciones estaban previstas a su paso por Ciudad Ho
Chi Minh donde fueron tomadas serias medidas de seguridad.
Por su parte la Unión Europea (UE) y Estados Unidos pidieron a Pekín volver a
las conversaciones con el Dalai Lama.
El viernes el gobierno de Pekín propuso un encuentro con un representante del
Dalai Lama para relanzar el diálogo, interrumpido en 2007, y tratar de resolver
la crisis, sin precisar fechas.
"Que yo sepa los pormenores todavía deben ser discutidos", afirmó la portavoz
de la cancillería preguntada al respecto.
El jefe espiritual de los tibetanos celebró la oferta de diálogo pero reclamó
"discusiones serias", estimando que un encuentro destinado únicamente a calmar
las preocupaciones de la comunidad internacional sería inútil.