|
 |
|
China necesitará de todas las medidas de seguridad posibles para evitar
acciones "terroristas". (foto AFP) |
El secretario general de Interpol, Ronald Noble, advirtió ayer de que
existe una "posibilidad real" de que los Juegos Olímpicos de este verano en
Beijing sean objetivo de "terroristas" o que grupos contrarios al régimen chino
puedan atacar a los atletas.
"Un acto terrorista es una posibilidad real y una verdadera preocupación
que todos los países que albergan unos Juegos han compartido en los últimos
años", explicó el secretario general en la inauguración de la Conferencia
internacional sobre Cooperación de Seguridad en Beijing.
En su opinión, "las recientes protestas relacionadas con Tíbet han introducido
complicaciones significativas adicionales a las consideraciones normales
de seguridad para un acontecimiento internacional importante como estos Juegos".
De hecho, el recorrido de la antorcha olímpica se ha visto empañado en casi
todos los países por los que ha pasado por protestas a favor de Tíbet y
contra China, tras los disturbios del mes pasado en la región tibetana en los
que China dice que murieron unas 20 personas y la oposición habla de más de 100.
"A la luz de los acontecimientos recientes, todos los países cuyos atletas
participen y aquellos ciudadanos que asistan a los Juegos de Beijing deben estar
preparados para la posibilidad de que los grupos e individuos responsables de la
violencia durante el recorrido mundial de la antorcha puedan llevar a cabo
protestas durante los Juegos", advirtió Noble.
En este sentido, el secretario general de Interpol manifestó que los ataques
contra los Juegos "pueden ir desde un comportamiento destructivo, como
bloquear importantes rutas de transporte o infraestructuras o interferir en las
competiciones, a actos más violentos como asaltar a responsables o atletas o
destruir propiedades".
"Y peor aún, debemos estar
preparados para la posibilidad de que Al Qaeda o algún otro grupo terrorista
intente lanzar un atentado terrorista mortífero en los Juegos Olímpicos",
añadió.
Temor por la antorcha en Japón
En tanto, Japón se preparó el viernes para potenciales protestas durante el
relevo de la antorcha en su capital, por lo que montó un estricto operativo de
seguridad para el evento tras la llegada de la llama.
Mientras China definió el relevo como una "jornada de armonía" de cara a
los Juegos Olímpicos de Beijing, la llama fue un imán de manifestaciones contra
el país organizador por su manejo de los Derechos Humanos y la represión
aplicada en Tíbet el mes pasado.
Durante su paso por París, Londres y San Francisco, los portadores de la
antorcha fueron asediados por manifestantes, mientras que en Canberra se
produjeron disturbios entre tibetanos y chinos residentes en Australia.
Los medios japoneses dijeron que en Nagano, donde la llama estará el sábado, el
relevo estaría custodiado por más de 4.000 policías, con oficiales
antidisturbios y 100 oficiales regulares que escudarán a los portadores de la
antorcha.
A ellos se le unirán los "guardia llama", aunque lo harán desde lejos
debido a la petición de Japón para que no intercedieran a causa de su reciente
accionar violento en otras sedes.
Los preparativos para la ruta en
Nagano fueron interrumpidos la semana pasada por la negativa de un templo
budista a formar parte del recorrido. Tras eso, el edificio fue dañado y pintado
con aerosol.
Los tres patrocinadores corporativos del evento de relevos en Japón también
decidieron no enviar vehículos a escoltar a la antorcha durante su recorrido de
18,7 kilómetros, preocupados por entorpecer las medidas de seguridad.
En Nagano, los organizadores
restringirán el acceso de los medios y aislarán al público en el inicio y la
llegada de la llama.