Según Musharraf, "la transición a la democracia es esencial para alcanzar
la reconciliación entre nuestro pueblo", "pero nuestro éxito requerirá el apoyo
continuado de Estados Unidos". "Pediría a los estadounidenses que recuerden que
construir la democracia es difícil en las mejores condiciones; hacerlo en un
país tan complejo como Pakistán es incluso más complicado".
"La historia ha demostrado que una transición pacífica a la democracia
requiere el liderazgo del Gobierno y la voluntad de la población de acoger los
ideales democráticos", subraya el presidente en su artículo. "El pueblo de
Pakistán el lunes demostró esa voluntad; ahora es el momento de que los
dirigentes del Gobierno trabajemos juntos y hagamos nuestra parte", añadió.
A este respecto, Musharraf reiteró su disposición a "trabajar con el
recién elegido Parlamento" para llevar a cabo las tres tareas a que se enfrenta:
"derrotar el terrorismo y el extremismo, construir un gobierno democrático
estable y efectivo, y crear una base sólida para un crecimiento económico
sostenido".
Según el presidente, aunque Pakistán se enfrenta a algunos "retos" para
lograr estos objetivos, cuenta con una economía fuerte, unas fuerzas armadas
"comprometidas a mantener el orden público y la integridad de nuestro sistema
político" y además con el hecho de que "la gran mayoría de los 160 millones de
habitantes están firmemente comprometidos con una visión moderada del Islam y
con la prosperidad nacional que sólo la modernización puede traer".
Lucha contra el terrorismo
Respecto a la lucha contra el terrorismo, "Pakistán se enfrenta y combate
esta amenaza con plena dedicación". No en vano, precisó, "más de mil soldados
paquistaníes han perdido sus vidas luchando contra Al Qaeda y las fuerzas
talibán en los últimos cuatro años y 112.000 soldados están desplegados en las
regiones fronterizas con Afganistán".
Además, añadió, "seguiremos trabajando estrechamente con nuestros aliados
de toda la vida estadounidenses". Pero, advirtió, "la experiencia estadounidense
en Irak ha demostrado que la fuerza militar sola no es suficiente", sino que
hace falta actuar en el plano militar, político y económico, ya que, concluyó,
"cuando la gente ve mejoras en su vida cotidiana y en las vidas de sus hijos, se
alejan de la violencia y se encaminan hacia la paz y la reconciliación".
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