Antes de que se conociesen los
resultados, el presidente Musharraf aparecía en la televisión estatal pakistaní
pidiendo que se aceptase el voto de la "voz de la nación" y la "madre de las
elecciones". Pero en realidad se trata de la madre de todos los fraudes. Los
resultados provisionales de las elecciones a la Asamblea nacional, al mediodía
del día 19 de febrero, eran los siguientes:
Partido Escaños
PPP 87
PML(N) 66
PML(Q) 38
MQM 19
ANP 10
BNP(A) 1
MMA 3
Otros 34
Incluso para los niveles de Pakistán se ha tratado de un masivo ejercicio de
manipulación electoral. De la noche a la mañana, a las masas les han robado la
victoria las intrigas en Islamabad y Washington. El asesinato de Benazir Bhutto
inmediatamente puso a las masas en acción, si las elecciones se hubieran
celebrado en ese momento, se habría producido una victoria arrolladora del PPP.
Nadie duda seriamente de eso. Por esa misma razón, la camarilla dominante, en
connivencia con los norteamericanos, decidió retrasar las elecciones.
La participación fue baja y esto perjudicó al PPP. Todavía la Comisión Electoral
no ha publicado ningún dato de participación de los aproximadamente 82 millones
de votantes registrados en todo el país. Pero los informes de las cuatro
provincias dicen que fue inferior al 41,76 por ciento de las elecciones
anteriores en 2002, cuando el PPP consiguió el mayor número de votos pero no los
escaños suficientes para formar gobierno debido a la política del presidente
Musharraf que junto al PML-N marginaron al PPP.
La baja participación tiene varias explicaciones. El ala de derechas del PPP no
hizo ningún tipo de campaña, se basó exclusivamente en la simpatía de las masas
después del asesinato de Benazir Bhutto. Al retrasar las elecciones más de un
mes, el régimen (aconsejado por los norteamericanos) consiguió el tiempo
suficiente para que se enfriara el ambiente inicial de indignación, mientras
utilizaba el aparato del estado para preparar un fraude a una escala sin
precedentes. Ese fue el principal factor que ha contribuido a la masiva
abstención porque la mayoría de la población sabía que el resultado estaba
decidido de antemano.
El día de las elecciones se organizaron deliberadamente actos de violencia para
crear un ambiente de terror e intimidación.
Como señala The Economist:
"Incluso para los lamentables niveles de Pakistán, la campaña ha sido
sangrienta. Desde el asesinato de Benazir Bhutto, la dirigente del Partido del
Pueblo de Pakistán (PPP), el 27 de diciembre, más de 450 personas han muerto en
la violencia política e insurgente". (The Economist. 18/2/2008).
Aunque los que han puesto las bombas eran miembros de los grupos extremistas,
fanáticos yihadistas, talibanes y fascistas del MQM, las cuerdas las han movido
sectores del propio estado pakistaní. Durante el fin de semana previo a las
elecciones, en la Frontera Noroccidental (Puktunhua) fueron asesinados 47
militantes del PPP. En Baluchistán, la violencia fue la protagonista el día de
las elecciones. En Karachi, el MQM organizó un ataque con bombas contra el
candidato marxista Riaz Lund. Muchas personas tenían miedo a votar en estas
circunstancias. ¿Para qué arriesgar la vida cuando tu voto no va a tener ningún
significado?
Acuerdo con Washington
Pakistán no decide su destino. Su destino es decidido en Washington en la línea
de los intereses actuales de la política exterior norteamericana. Este resultado
obviamente era el resultado de un acuerdo entre Musharraf y Washington, para
evitar la formación de un gobierno del PPP, que estaría bajo la presión de una
clase obrera en pie. La táctica era apoyar a Nawaz Sharif y formar una coalición
entre el ala de derechas del PPP y el PML-N. Como parte de este acuerdo,
Musharraf tendría que deshacerse de su propio "partido", el PML (Q), conocido
como el "partido del rey", y el PPP tendría que deshacerse de su ala de
izquierdas. Ese es el verdadero significado del resultado electoral.
El "partido del rey" fue humillado en las elecciones y el voto al partido de
Nawaz Sharif fue totalmente inesperado. Esta circunstancia da excusas a los
dirigentes del PPP para entrar en una coalición, algo que llevan mucho tiempo
preparando. Durante meses han hablado de una política de "reconciliación
nacional", "democracia", "liberalismo" y otras cosas por el estilo. La palabra
socialismo brilló por su ausencia. En otras palabras, incluso antes de las
elecciones, estaban dispuestos a rendirse y formar una coalición.
Nawaz Sharif, un político fracaso totalmente acabado en 1998, ahora ha hecho un
regreso "milagroso", gracias a la CIA, a Musharraf y a los dirigentes del PPP.
Está bastante claro que todos sus ataques a Musharraf eran humo y demagogia,
calculados para atraer el voto contra Musharraf. Ahora ha llegado a un acuerdo
con el mismo Musharraf que ayer denunciaba. De igual manera, ha estado
preparando un acuerdo con los dirigentes del PPP. Eso explica la farsa barata de
su comportamiento después del asesinato de Benazir, cuando asistió al funeral
para dar sus lacrimógenas condolencias a la familia Bhutto, con cuidado de salir
rezando por televisión.
La base del PML-N está formada por la pequeña burguesía: pequeños tenderos,
pequeños comerciantes y pequeños empresarios. Pero el propio Sharif es un gran
capitalista y un enemigo de la clase obrera. Representa a los grandes
latifundistas y capitalistas de Pakistán. Con la ayuda del estado y los millones
saudíes, consiguió movilizar a su base, rememorando los "buenos viejos días" en
que Sharif estaba en el poder, llenándose los bolsillos y ayudándoles a llenar
los suyos. Pero la base del PPP son los trabajadores y los campesinos, que
anhelan escapar de su miseria y un cambio fundamental de la sociedad. El ala de
derechas corrupta del PPP no puede despertar ningún entusiasmo en las masas con
su charlatanería sobre la "reconciliación nacional" o la "democracia liberal".
Las masas están dispuestas a luchar por un cambio en la sociedad, como vimos
después del asesinato de Benazir. Pero eso asustaba a la dirección del PPP más
que al propio Musharraf.
El imperialismo norteamericano apoyó a Musharraf a pesar de su tan repetido
compromiso con la democracia. Para los imperialistas, la democracia, como el
humanitarismo y los derechos de las pequeñas naciones, son sólo una palabra
vacía que sirve para ocultar sus verdaderos intereses. Pero el régimen de
Musharraf es un régimen débil, incapaz de cumplir sus promesas a Washington.
Acosado por la insurgencia islámica, el terrorismo, las divisiones en el Estado
y el caos político, la dictadura se derrumbaba. Consciente de que se basaba en
un junco roto, Washington decidió que era el momento de cambiar de rumbo.
Durante algún tiempo fomentaron las relaciones con Benazir Bhutto y presionaron
para que llegara a un acuerdo con Musharraf.
Los estrategas del imperialismo norteamericano llegaron a la conclusión de que
Musharraf ya no les era útil y era prescindible. Miraron hacia Benazir Bhutto.
Pero los acontecimientos en las calles de Pakistán desbarataron los cálculos de
los círculos dominantes. Las divisiones y conflictos por arriba estaban
proporcionando una brecha a través de la cual comenzaba a salir el descontento
acumulado de las masas. Como ya pronosticamos, el regreso de Benazir Bhutto sacó
a las calles a millones de trabajadores y campesinos. No fue gracias a, sino a
pesar de, la política y comportamiento de Benazir. Las masas no leen la letra
pequeña y sólo veían en el regreso de Benazir una esperanza de resolver sus
problemas más acuciantes. Pakistán está al borde del colapso económico, con un
alto desempleo y miseria de masas. El descontento de las masas oprimidas fue
evidente para el mundo en las manifestaciones de masas de tres millones de
personas para saludar el regreso de Benazir Bhutto. Los reaccionarios en
Pakistán naturalmente eran hostiles al PPP y a Benazir, a quienes ellos veían
como la cabeza más visible del movimiento de masas. Comenzaron a preparar la
campaña que culminó con su asesinato.
Los imperialistas no temían a Benazir Bhutto, quién no perdía la oportunidad de
presentarse como una "moderada" pro-occidental. Pero detrás de Benazir y del PPP
estaban las masas que deseaban un cambio. Ellas son leales a las aspiraciones
socialistas originales del PPP y exigían roti, kapra aur makan (pan, ropa y
vivienda), que el capitalismo pakistaní es incapaz de dar. Los imperialistas,
originalmente, querían equilibrarse entre Sharif y Bhutto. Querían que formaran
una coalición que sirviera de salvaguarda frente a las masas. Pero en Washington
quedaron desconcertados con las movilizaciones de masas que acompañaron el
regreso de Benazir. Rápidamente, surgió la duda de si un gobierno del PPP no
sería demasiado peligroso debido a las expectativas que despertaba en las masas.
Comenzaron a reconsiderar su posición.
Fraude electoral selectivo
Todos los observadores serios están de acuerdo en que ha existido fraude masivo.
Los nombres de los votantes eran eliminados de las listas electorales o
simplemente desaparecían, mientras que había muertos que votaban. Determinados
candidatos recibían cientos de papeletas rellenas como ellos deseaban. Los
colegios electorales estaban situados en lugares donde votaría la "derecha" pero
siempre alejadas de las zonas donde era evidente que el voto iría en sentido
contrario. De esta manera, una parte importante del electorado se ha visto
privada del derecho a voto. La policía y otros funcionarios fueron utilizados
para intimidar a los votantes. Esto se extendió.
Este tipo de fraude es absolutamente típico y se pude multiplicar por mil en
cada ciudad, pueblo y aldea de Pakistán. Han llegado muchas quejas a la Comisión
Electoral de Pakistán pero sistemáticamente las han rechazado. ¡Es natural! ¿Qué
confianza se puede depositar en una comisión electoral creada por la dictadura
con el propósito explícito de amañar las elecciones?
No hay nada nuevo en manipular las elecciones en Pakistán. Pero ahora es algo
cualitativamente diferente. No es el antiguo fraude rudo e indiscriminado. Fue
calculado cuidadosamente para eliminar a ciertos candidatos a favor de otros. El
objetivo principal era eliminar a la izquierda del PPP de la Asamblea nacional.
Es evidente que se iba a permitir que "ganaran" los candidatos del ala de
derechas del PPP mientras que se excluía a los del ala de izquierdas mediante un
fraude escandaloso.
En Kasur, el conocido MNA (miembro de la Asamblea Nacional) marxista Manzoor
Ahmed tenía una posición muy fuerte. Organizó una campaña muy exitosa y tenía el
apoyo de los trabajadores y campesinos. Su victoria parecía garantizada. Pero la
camarilla dominante y el ala de derechas del PPP tenían otras ideas. Manzoor
siempre ha sido una china en el zapato. Durante todo este último período,
Manzoor utilizó cuidadosamente la Asamblea Nacional como una plataforma para
defender a los trabajadores, la causa y el avance de las ideas del socialismo.
Su papel fue especialmente importante en la derrota del plan de privatización de
Pakistan Steel (acería), eso convenció a la camarilla dominante de que no había
lugar para un parlamentario de los trabajadores en la Asamblea Nacional.
Ya el pasado verano hubo un intento de quitar a Manzoor de la lista de
candidatos del PPP, cuando se encontraba en Londres para explicar sus acciones a
Benazir Bhutto. Está claro que la CIA le habría dicho a Bhutto en términos nada
vacilantes que ella debía librarse del parlamentario marxista antes de las
elecciones. Pero en el último momento, ella no lo hizo porque temía las
consecuencias que tendría en la base del partido. Pero el plan para librarse de
Manzoor continuaba y ahora se ha llevado a la práctica por otros medios.
En las últimas elecciones, que él ganó, Manzoor consiguió 28.732 votos. En estas
elecciones, después de una campaña ejemplar, donde de nuevo ha defendido el
programa socialista revolucionario, ha conseguido 43.232 votos, un aumento
sustancial. Ha perdido frente al candidato del PML-N de Nawar Sharif, que
supuestamente ha conseguido 52.000 votos. El ala de derechas del PPP local ha
hecho lo que ha podido para sabotear la campaña de Manzoor, en algunas zonas
incluso han pedido a la gente que no le vote. El partido local se negó a
colaborar con él. A pesar de este sabotaje deliberado, Manzoor ha conseguido
casi doblar sus votos. Pero por supuesto no le iban a permitir que entrara en la
nueva Asamblea Nacional.
El resultado estaba decidido, no por los trabajadores y campesinos de Kasur,
para quienes Manzoor es un héroe, sino en los escalafones superiores y por los
dirigentes del ala de derechas del PPP para quienes Manzoor es una molestia. La
naturaleza selectiva del fraude electoral, la complicidad del ala de derechas
del PPP con el Estado, se pude ver en el hecho de que en otras zonas de Kasur,
eran elegidos los candidatos del ala de derechas del PPP nunca antes podrían
haber ganado unas elecciones.
Fraude en Karachi
El MQM, como ya pronosticamos, amañó las elecciones en Karachi. Dicen que han
ganado en escaños donde el PPP supuestamente habría ganado fácilmente después
del asesinato de Benazir Bhutto. En una zona sólida de clase obrera, NA-257,
donde el candidato marxista Riaz Lund había organizado una espectacular campaña
electoral, el anuncio de los resultados tardó de modo inexplicable. Mientras los
compañeros pacientemente veían la televisión, se anunciaban los resultados
incluso en las aldeas más pequeñas del Himalaya pero guardaban silencio sobre NA-257.
Los resultados de los colegios electorales indicaban que Riaz iba en cabeza.
Según el resultado "oficial", que se anunció a las nueve de la mañana del 19 de
febrero, Riaz consiguió 46.080 votos, más del doble de lo que consiguió el
candidato del PPP en las anteriores elecciones. En 2002, el candidato del MQM,
Muhammad Shamim Siddiqui, consiguió 134.448 votos. Este es un resultado
imposible y demuestra el escandaloso nivel de fraude. Los compañeros de Karachi
calculan que Riaz ganó con un margen de aproximadamente 27.000 votos. El
proletariado de Karachi, que se movilizó en gran número durante su campaña, sabe
perfectamente esto. Saben que les han robado la victoria los gánsteres del MQM y
su bandido jefe, Musharraf, que está detrás de ellos.
En Waziristán, donde el compañero Alí Wazir ha hecho una campaña muy valiente,
los resultados aún no se conocían. Hay silencio total. Alí Wazir tuvo que hacer
la campaña en unas condiciones muy difíciles y peligrosas. Los reaccionarios
pro-talibán le amenazaron con matarle e hicieron lo posible para cumplir su
amenaza. Sin embargo, a pesar de arriesgar su vida, Alí se ganó la simpatía de
los trabajadores y campesinos pobres de Waziristán, asqueados de los
fundamentalistas y los talibanes. Alí organizó un mitin de masas con 10.000
personas, algo nunca visto jamás en Waziristán.
A pesar de la ausencia de noticias, está claro que los fundamentalistas
religiosos están en decadencia. El MMA, el partido fundamentalistas que gobierna
la NWFP (Frontera Noroccidental) desde hace cinco años, estaba en peligro de
desaparecer de la Asamblea Nacional y de la asamblea regional. Esta es una
respuesta a todos aquellos "izquierdistas" equivocados en Europa que apoyan a
los movimientos fundamentalistas reaccionarios.
Perspectivas
En un reciente documento nosotros escribíamos:
"La crisis en Pakistán no es una crisis política superficial, sino una crisis
del propio régimen. El débil capitalismo pakistaní, corrupto y podrido hasta la
médula, ha llevado a este enorme país de 160 millones de habitantes a un
callejón sin salida horrible. Durante más de medio siglo, la degenerada
burguesía pakistaní ha demostrado ser incapaz de hacer avanzar el país. Ahora
está en un impase absoluto que amenaza con arrastrarla al abismo.
"Sólo las masas, encabezadas por la clase obrera, pueden mostrar una salida a
esta pesadilla. La verdadera circunscripción electoral del PPP son las masas:
los millones de trabajadores y campesinos, la juventud revolucionaria y los
desempleados que salieron a las calles después del asesinato de la dirigente del
PPP. No vitoreaban a un individuo sino a un ideal: el ideal de un Pakistán
verdaderamente democrático, un Pakistán sin ricos ni pobres, sin opresores ni
oprimidos, un Pakistán socialista".
No hay necesidad de cambiar ni una sola línea. Pero la perspectiva inmediata ha
demostrado ser más complicada. En los pasillos de Islamabad y Washington se
están produciendo maniobras e intrigas. Tienen suficientes recursos para
manipular unas elecciones y robar al pueblo su elección. Pero no tienen
suficientes recursos para resolver los problemas profundamente arraigados de la
sociedad pakistaní. Se ha preparado el escenario para más turbulencias y
agitaciones.
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