os dos coches bomba estallaron en el centro de la ciudad, situada a unos 120
km al sureste de Argel, según la radio pública.
Uno de los dos vehículos destrozó un autobús lleno de pasajeros estacionado
cerca del hotel Sophie, en el centro de la ciudad.
El segundo coche bomba explotó cerca del sector militar de Buira, ciudad que
forma parte del llamado "cuadrilatero de la muerte" con Argel, Tizi Uzu y
Bumerdés, pegados a la región de Kabilia.
Esta región montañosa y boscosa es la guarida de varios "emires" (jefes
islamistas) entre ellos Abdelmalek Drukdel, alias Abu Mussab Abdeluadud, jefe de
Al Qaida en el Magreb islámico (AQMI), rama de la red de Osama Bin Laden, que ha
reivindicado los atentados suicidas cometidos desde 2007 en Argelia.
Este doble atentado no había sido reivindicado el miércoles a mediodía y la
radio no precisó si se trataba de ataques suicidas.
El martes un atentado suicida causó 43 muertos y 45 heridos frente a la
escuela de gendarmería de Issers, situada a 60 km al este de Argel, según un
balance oficial, en el atentado más sangriento en Argelia desde el 11 de
diciembre de 2007 contra dos edificios públicos, entre ellos la sede del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que causó 41 muertos y
varias decenas de heridos y que fue reivindicado por AQMI.
El domingo, grupos armados islamistas tendieron una emboscada a un convoy de
las fuerzas del orden en Skikda (este) causando 12 muertos -ocho policías, tres
soldados y un civil-, según la prensa argelina.
El jueves de la semana pasada, el comandante del sector militar de Jijel murió en otra emboscada
en la zona montañosa que domina a Skikda.
Esta recrudescencia de los atentados islamistas se produce al acercarse el
Ramadán, el mes del ayuno musulmán, que comienza en septiembre.
Los "emires", que según los expertos buscan extender su acción fuera del
"cuadrilátero de la muerte", consideran que el Ramadán es un periodo propicio
para la "yihad" (guerra santa) y prometen el paraíso a sus adeptos caídos como
"mártires" durante este mes.
Los "emires" buscan obligar a las fuerzas del orden a redesplegarse y a
aflojar así la presión que sufren en Kabilia.
La última operación del ejército en Kabilia, el 8 de agosto, en represalia
por un ataque kamikaze contra la comisaría principal de Tizi Uzú, se saldó con
la muerte de 12 islamistas.
Fuentes no oficiales estiman entre 300 y 400 el número de islamistas armados
aún diseminados en todo el territorio.