Ante la cumbre de los ocho países más
industrializados de Occidente (G-8), aumenta el escepticismo en el
continente africano acerca de que la reunión de Hokkaido, Japón, pueda
aportar soluciones a sus problemas.
Por Rafael Contreras - Prensa Latina
El incumplimiento de acuerdos tomados hace un año por el G-8 en la
última cita del organismo a nivel de Jefes de Estado, en Alemania, sobre
el llamado continente negro, formó parte del inventario realizado el 4
de julio
por la sesión del Consejo Ministerial de la entidad.
Al cabo de dos días de trabajo, como antesala a la reunión -que se
lleva a cabo desde el 7 al 9-, las posiciones de algunos países de Europa, Japón
y de los africanos, estuvieron marcados por las divergencias.
Los líderes africanos constataron que el compromiso asumido por los
europeos y Estados Unidos en 2007, en una cumbre celebrada en Alemania,
de doblar la ayuda a Africa para el 2010, quedó en el olvido.
"Quiero que los países del G-8 cumplan con su promesa con Africa”,
dijo recientemente el Premio Nobel de la Paz y ex presidente
sudafricano, Nelson Mandela.
Una inequívoca señal del desacuerdo sobre esta cumbre la ofreció el
viernes 4 el ministro de Reinserción Social de Zimbabwe, Maikel Talón,
quien explicó que existe un total incumplimiento del G-8 con las débiles
economías de Africa.
"Cuando firmas un contrato, debes atenerte absolutamente a él, dijo
Angelique Kidjo", una cantante de Benin que se unió a las estrellas de
música rock Bono y Bob Geldof en su campaña contra la pobreza mundial.
De acuerdo a los planes actuales, la ayuda del G-8 a Africa asciende
de 40 mil millones de dólares, menos de lo que se acordó en Gleneagles,
Escocia, hace dos años, indicó un reporte dado a conocer por el Panel de
Progreso Africano, establecido para monitorear la implementación de los
compromisos asumidos.
El aumento de los precios del petróleo y los combustibles, una
desaceleración de las principales economías del G-8 y tensiones
relativas a comentarios sobre una reducción del comercio mundial, pueden
provocar que la atención sobre Africa descienda en esta reunión.
Bob Geldof, ex vocalista de la banda Boomtown Rats, criticó el
"bajo nivel de expectativa" de los países más ricos del mundo en lo
concerniente al combate contra la pobreza.
"No puedo soportar la idea de que una crisis alimenticia surgida de
los altos precios de la energía estén provocando el hambre a los más
pobres de Africa", dijo Geldof en una declaración.
A la cumbre de Hokkaido asisten delegaciones de Estados Unidos, Gran
Bretaña, Canadá, Francia, Italia, Alemania, Japón y Rusia, como miembros
plenos del G-8.
También están presentes representaciones de Sudáfrica, Namibia, Togo,
Mozambique y Ceilán, China y Brasil.
Para African Monitor, una organización independiente creada en el
2005 para evaluar el cumplimiento de las promesas hechas por los
industrializados con Africa, la cita no traerá nada nuevo ni bueno para
el llamado continente negro, donde la colaboración comenzó a decaer
desde principios de 2006.
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